Bombardeo de taquiones: El caballero oscuro de la mesa redonda (y 2)

En episodios anteriores de Batman va a Camelot sin motivo aparente… Bruce Waynesmoor, cuyo nombre parece sacado de una mala parodia, se convierte en Batman después de que se lo ordene Merlín, convertido en un murciélago. Su objetivo, acabar con el rey Arturo y Morgana, que mataron a su familia (Arturo sin querer, vale, pero ayudó a que muriera. Mala suerte, amigo). Por el camino se encuentra con Robin, le acoge de escudero y es aceptado dentro de los caballeros de la mesa redonda. Por alguna razón que no atisbamos a comprender, ninguno de ellos es un murciélago.

Celebrando la adhesión de Batman a la mesa redonda, éste les dice que Merlín está vivo (a lo que contestan, en un perfecto lenguaje medieval, “¡Jo!”. Se nota que estudiaron las costumbres de los artúricos) y se marcha a su habitación, dejando la fiesta desangelada. Es como el tío que, en mitad de una fiesta en su honor, dice “Me ha llamado mi novia” y se larga dejando al resto de los celebradores como idiotas. Ya en su habitación, dentro de las catacumbas, Batman se encuentra con Alfred, su antiguo mayordomo, que pasaba por ahí, y le confiesa todos sus planes. Lo que todos haríamos con nuestro mayordomo después de estar desaparecido durante años, vaya. “Eh, Alfred, soy Bruce, me cuidaste durante siete años. Sí, sé que llevo sin dar rastros de vida unos veinte años, pero es que estuve preparándome para ser Batman con un mago-murciélago. Ah, por cierto, voy a matar a tu rey y poner en grave peligro tu vida y la mía. Y la de este chaval. Te apuntas, ¿no?”. Pues no solo acepta, sino que además le pone a Robin su nombre (hasta ese momento se llamaba “chaval”) porque “salta y brinca como un pajarillo hambriento”. Vamos, como si le llama Pedro por comer magdalenas. La cosa es encontrar un agujero argumental para ponerle el nombrecito en cuestión. Mientras tanto, entre risas y reencuentros, una extraña mujer llama a la puerta. Y no creáis que Batman se va a quedar de brazos cruzados, no.

unica

Hazla pasar, que yo juzgaré sus cualidades. Ji ji, tetas. Soy Batman y miro tetas, ji ji. A destacar la cara de Alfred en segundo plano, con los ojos mal entornados y la boca abierta como si tuviera un serio problema en la cabeza. Supongo que tiene que ver con mezclar el “usted” y el “tú” con tanta facilidad. Oh, señor, mi señor, tienes una visitante por ahí. Colega. En fin. La visitante en cuestión es una tal Talia, hija de –atención- Ra’s Al Ghul (ya ni se preocupan en enmascarar los nombres, oye), poderoso caballero del este, que ha llegado a Camelot para casarse con Batman (¡) y proponerle un trato con el que puede cumplir su venganza. El trato en cuestión es bastante patético, la verdad. Deja que Al Ghul mate a Arturo y consiga la inmortalidad del Santo Grial y, a cambio, me acostaré contigo un par de veces. Batman, que ya tiene a Robin y eso de dar la inmortalidad a un maloso tampoco le hace demasiada gracia, declina la oferta, a pesar de que Talia y él se amen locamente después de haberse visto durante dos minutos. Talia se va, pero no a un concierto de esos que solía hacer (¡Juego de palabras! ¡Juego de palabras! ¡Risas mil!), sino al campamento de Mordred y Morgana, donde descubrimos que todo era un engaño y que, ya que no pueden matar a Arturo, matarán a Robin. No, no le busquen lógica. Es como si, a falta de matar al Rey de España, mato a Juan y Medio.

Los esbirros de Mordred siguen a Alfred y Robin hasta la batcueva (llamada ahora “guarida secreta” y quitándole todo el carisma), donde empieza la tunda de turno entre cientos de malosos y el tándem Robin-Alfred. Pronto llega Batman, que empieza a declinar la batalla a su favor, pero pasa lo de siempre: Es llegar él  y alguien muere. En este caso, Robin. Ha durado exactamente veinte páginas. Todo un récord, tú. No nos ha dado tiempo ni a encariñarnos un poquito con él. “¡Hola, soy Robin! ¡Visto igual que el personaje de dentro de unos siglos, y tengo una obediencia extrema! ¿Es eso un puñal traspasando mi corazAAAGH?”. Batman les cuenta a los caballeros que Ra’s va a matar al rey Arturo y sucede la siguiente conversación. Tal cual (o no, pero les ahorro cinco páginas de aburridas conversaciones en lenguaje medieval): “Bueno, pues eso, que Ra’s va a matar al rey Arturo. Buenas noches”-“Eh, podrías salvarlo”-“No, que se la tengo jurada”-“Ya, pero querrás matarle tú mismo”-“Mirado así…”. Y, mientras Batman se prepara para luchar contra Ra’s, este asesina a todo su regimiento mediante una botella de vino (se ve que no había ninguno abstemio) y los convierte en zombies. O sea, que tenemos a Batman con espada en la Edad Media viajando en un caballo con cuerno intentando avisar al rey Arturo de que un ejército de zombies va a ir a asesinarle. ¿Es eso todo?

transportacion mistica

Ah, vale. Mucho mejor. No es que viaje en caballo: Batman y su mayordomo viajan mediante la transportación mística para luchar contra un ejército de zombies. Esto solo puede mejorar. Nunca antes en este cómic se había hablado de la transportación mística, ni hay manera de saber cómo lo han hecho, ni a qué demonios viene la tontería de la transportación mística. ¿Es una opcional en la universidad de Camelot? ¿Se aprende en un curso de CCC? ¿Hacía falta realmente ponerle un nombre tan rimbombante? Sigh. Mientras Alfred, sin transportaciones místicas de por medio, va a advertir a Arturo de que los no-muertos van a darle para el pelo, Batman se dirige a acabar con la vida de Ra’s Al Ghul. No sin antes darse un paseíllo por la tienda de campaña de Talía a pedirle venganza por la muerte de Robin. Pero no furibundamente, vaya. Ji ji, que mataste a Robin, picarona. Venga, si matas a cambio a Arturo, te perdono y echamos un polvete de recompensa. Ji ji. En el otro lado de la batalla, los ejércitos de los dos enemigos de Batman empiezan a pelear entre sí, Alfred incluído. Joder con el lord inglés pomposo, tú. Tras el derramamiento de litros de sangre, hete aquí que aparece un tornado en el cielo. O lo que parece un tornado.

030

Claro, el clásico ataque de Batman controlando mentalmente a sus murciélagos y volando. ¡De la de líos que ha salido volando cual ave nocturna! ¿No? Pues miren, por mucho que se empeñe el alcalde de Barcelona (ya lo entenderán a su debido tiempo) y este cómic, no. Batman NO vuela. Ni con murciélagos ni con águilas imperiales, Batman está condenadamente lejos de volar. Aunque, todo sea dicho, el hecho de que un tipo que acaba de resucitar a un ejército de muertos diga “¿Qué brujería es esta?” al ver unos cuantos murciélagos en el aire, invalida toda la escena en sí. ¿No existe un corrector en DC para ver este tipo de cosas? En apenas un par de viñetas, Batman deja para el arrastre al bueno de Ra’s (tras la frase “¡Debes enfrentar el juicio del dragón!”. En fin, lo que le de la gana a Bats, a estas alturas) y, por tanto, a su ejército de zombies, algo que a Arturo tampoco le hace mucha gracia, más que nada porque se ve asesinadito en un futuro próximo. Glups.

La que sí que muere es Talia, porque sí, porque Batman no es nadie si no mueren todos sus seres queridos. En serio, muere sin motivo alguno. Antes sonreía mientras aseguraba que iba a matar a Arturo, y la siguiente vez que la vemos se ha suicidado por haber traicionado a Batman. Tócate los pies, Manolín. Una vez nos hemos quitado a este personajillo sin importancia de encima, que al final no ha hecho absolutamente nada, Batman ya no tiene excusa para no quitarse la máscara y revelar ante Arturo quién es y lo que va a hacer. También podría clavarle una espada directamente entre costilla y costilla en ese momento, pero no tendría la misma gracia. Desde luego, no será por falta de ganas, si tú le dices a alguien que ha matado a tu familia y que quieres su muerte inmediata y él te responde, con su par de huevos colganderos:

je je

¡Je, je! ¡Lo que son las cosas! ¿Así que eras tú ese chaval que quedó con vida? Bueno, ¡qué coincidencia! ¡Pues a ver qué hacemos ahora que tienes esa amarga ironía! ¿Qué? ¿No te gusta esta palabra? Me encanta usarla al azar, sir Bruce. ¡Qué ironía! ¡Ironía con patatas! ¡Dame más ironía! Sigh. Se le nota amigo de Merlín, el comedor de manzanas en momentos trágicos. Arturo advierte a Batman de que va a morir de todas maneras al enfrentarse a Mordred, y el caballero oscuro decide matar él solo a Morgana, Mordred y Arturo. Tres en uno, como los limpiacristales. Así, en apenas páginas y media, pasamos de una apacible conversación a Arturo y Mordred en pie, enfrentándose en un combate a muerte. Sin contar qué ha pasado por el medio ni nada. Ni que a alguien le importara. Mientras ambos pelean, Batman, acompañado de un murciélago gigante que ha salido de la nada, entra en la guarida de Morgana. Y, tras la pelea más anticlimática de la historia, Bruce asesina a Morgana al sonido de “Ker-chockk!”. Que es el sonido que hace una espada al meterse en el corazón de alguien, claro está. Ker-chockk. Mientras, en el campo de batalla, Mordred se queda sin fuerzas y Arturo le ensarta en una lanza. Tras un sonoro “Spa-chock!” (que suena a cereales para desayuno pero en realidad es el sonido de una espada pegando contra un moflete), ambos se quedan moribundos.

Total. Que Batman lleva a Excalibur a la Dama del lago y, al lanzarla contra dicho lago, desaparece, solo para aparecer en Avalon, donde aquellas tres reinas meretrices hacían todo lo que Bruce quería. No sabe nada el muchacho. Allí, Arturo está a punto de morir y Batman quiere acabar con su vida, pero Merlín se lo impide con palabrería. Que si la culpa no fue de Merlín sino de Morgana, y yo no tuve nada que ver, que si ahora eres un campeón y molas, etcétera. Y Batman, en vez de pegarle un tajo al mago-murciélago de las narices, empieza a llorar y se despide de Arturo. Vale. Todo muy atropellado, pero aquí podría acabar el cómic. Pero, por supuesto, aún falta algo. Y es que esto no puede acabar tal cual. No en la línea Elserworlds. Para terminar y que todo el mundo recuerde esto, Batman descansará en el Avalon eterno hasta… hasta… No, en serio. No puedo decirlo. Ampliad la imagen, porque ha valido la pena llegar hasta aquí solo por esto.

049

El mejor puto final de un cómic en la historia del noveno arte. El único final que podía dársele a Batman pelea contra zombies en el reino de Camelot. Espero una adaptación en Batman begins 3. Por favor.

¡Y en la nevera un top 10, Batman en Barcelona y un videojuego que, hace meses, pidieron los GRANDES tipos de Game over! ¡Casi ná!

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35 comentarios to “Bombardeo de taquiones: El caballero oscuro de la mesa redonda (y 2)”

  1. Mos Says:

    Batman huele. (Eh, es una gran blasfemia).
    Y Alfred sufre dislexia aguda. Que es una enfermedad nada divertida.

  2. Draug Says:

    Hay Elseworlds malos, pero JO-DER, esto es el colmo de lo malo. En este caso, de lo MALO de verdad.

    Tengo la ligera sensación de saber qué juego pidieron en GO… no tendrá que ver con galos y una DS, ¿verdad? :P

  3. Red bat Says:

    Joder, el cómic estaba siendo cutrillo y surrealista, cogido por los pelos todo, pero este final es lo mas gilipolllas, oindigno y a la vez, grande que le ha pasado a Batman.

  4. Brakend Says:

    Pero que comic mas horrible…

  5. Guillem Bayarri Says:

    Batman… luchando con un horiblemente diseñado avión (o mejor dicho, bat-avión) que lanza rayos láser contra lo que parecen bombarderos de la Luftwaffe… Pero NO pueden ser bombarderos de la Luftwaffe, en primer lugar porque son un modelo de avión que no ha existido jamás en guerra alguna y en segundo lugar porque son ROJOS. ROJOS, por el amor de Diox. Para que los antiaéreos ingleses puedan darles mejor, mira tú qué majos estos alemanes, y luego los ponemos de malos en todas partes…

    Este cómic es bazofia, pero no bazofia de la buena, de la guay, de la que te sirve para echarse unas risas, como Doom o Hansi (donde también salían nazis, ¿casualidad, taquiones?), sino bazofia de la peor clase que hay: aburrida. Incluso con los ingeniosos comentarios de Randy me he aburrido leyendo esta historia sosa, gris y sin gracia alguna. Y todo eso teniendo en cuenta que este cómic mezcla algunos de mis conceptos favoritos: zombis, leyendas artúricas, batman, sexo y nazis. Y aún así la cagan. Tiene su mérito, no crean.

  6. Superlayo Says:

    “Todas las grandes verdades empiezan como blasfemias”. Creo que ese epitafio dice todo del cómic.

  7. Paradox Says:

    Robin, en inglés, significa “ruiseñor”, creo. Así que lo del “bautizo” está cogido por los pelos. Por cierto, los mencionados artistas en la página de los nazis deben estar revolviéndose de dolor allá donde estén.

    Al físico que descubrió los taquiones, si no le dieron un Nobel, le debieron entregar el premio de “Partícula más socorrida para explicar los viajes en el tiempo”.

    No me vienen palabras para explicar lo que siento (es que soy de ciencias y… uh, vale, no ha colado: es verdad que no existen palabras. Para mí). Pero coincido en lo de que Doom y Hansi son bazofias de la buena. Esa mierda era buena, tío. Tronco. Colega. Nen. xD

    Game Over fresquito en la nevera! Ahoy!

  8. paco Says:

    La GENIALIDAD del cómic crece poco a poco desde el epicismo de la manzana hasta Bats Vs. Zombies, pero es que lo de Batman-caballero luchando contra los nazis es ya la guinda que le faltaba.

    Un punto a favor de la basura impresa esa es que me lo he pasado teta con el artículo. Algo es.

    Además es curioso como un chiste tan simple y usado como “[…]me acostaré contigo un par de veces. Batman, que ya tiene a Robin[…]” sigue consiguiendo que me descojone.

  9. Axl Says:

    La última página es para hacerse fondo de pantalla, screensaver y avatar de messenger, todo en uno.

  10. Iván Says:

    Oxti, y yo que pensaba que el Elseworlds de “Batman pirata” era malo ….

  11. El Tipo de la Brocha Says:

    Best… ending… ever.

    Solo por ver esas dos últimas viñetas merece la pena todo el absurdo viaje.

  12. Félix Says:

    Pobre Robien… no espera, que coño, es el que mas suerte ha tenido que se libro de toda esta ponzoña.

    Y yo me compre el Batman en Barcelona… malditos impulsos

  13. Lograi el Luciérnago Says:

    Paradox, Robin significa “petirrojo”, supongo que por el chaleco del muchaho…
    El cómic, según veo, no sirve ni para unas risas… Mejor que lo lea otro y lo comente. ¿Acaso no hay controles de calidad en DC? ¿O es que esto salió a principios de los 90? ¿Es un Batman apócrifo?
    El otro día encontró una amiga en el rastro el Batman en el Salvaje Oeste o algo así… también pinta a basura impresa…
    Y el Batman en Barcelona… mira que me gusta Batman, que me gusta Barcelona, que me gusta Mark Waid y que me gusta Jim Lee… pero ese cómic tiene algo que me tira para atrás desde el principio…

  14. Guillem Bayarri Says:

    Yo me quedé sin mi Batman en Barcelona. Se agotó y no pude comprarlo. ¡Con la ilusión que me hacía leer la intro del alcalde Jordi Hereu (conocido cariñosamente por los barceloneses como “el llimac”, la lombriz en castellano)!

  15. Superlayo Says:

    La cosa es que yo juraría que era el propio Rey Arturo el que según la leyenda quedaba dormido en Avalón y debía despertar en la época de mayor necesidad de Inglaterra… Pero vamos, a estas alturas ya no vamos a pedir peras al olmo.

  16. Pantera Says:

    Si la idea en si no era mala; la reintrepretacion de dos clasicos entremezclandolos pero dejando la esencia original de cada uno hubiese podido hacer algo interesante (la historia de vengaza personal de batman con la estructura y los personajes de las leyendas arturicas), pero intentar coger todos y cada uno de los elementos de batman y ponerlos en la edad media resulta ridiculo (juro que cuando Alfred iba a presentar a la mujer, pensaba que iba a aparecer catwoman en una absurda reencarnación).

    Demos gracias que han cogido al bueno de Ras y no han puesto al Joker como bufon de la corte resentido, al caballero del pingüino o sir “doscaras”.

  17. Malleys Says:

    ¡Si señor, Batman contra los nazis!

  18. Repelux Says:

    ¡DINAMITA!
    Es lo que mejor pega con el artículo de hoy. Alfred es veterano de guerra en los cómics, así que tampoco es tan inesperado que lo pongan como un guerrero chanante.

  19. Ch@RLieRiCh@RD aka Slowpoke comentarista Says:

    En serio: cuando he visto a Batman volando y con su ejército de murciélagos he estado a punto de dejar de leer. Menos mal que no ha sido así porque sino no habría visto ese épico final.

    Ahora en serio: cómo coño vuela Batman?¿? Si no lo hace ni en la actualidad, cómo lo hacía en la Edad Media?¿?

    Y me muero por ver Batman en Barcelona. Tendría que ser como en el cross over de Batman y Spawn: tendría que aparecer el superhéroe local y decirle a Batman que se pire a su casa, que sobra y tal.

    • Superlayo Says:

      Charlie, es magia. Sin gracia, pero magia. Y Batman ahora mismo lo hace (con Batmóvil, pero lo hace).

    • Repelux Says:

      tendría que aparecer el superhéroe local y decirle a Batman que se pire a su casa, que sobra y tal.
      “Oye, nen, tengo la situación bajo control; te dejaría salvar el día pero he venido hasta aquí en taxi y la pela es la pela”.

  20. Lograi el Luciérnago Says:

    Claro, y Superlópez le parte a Barman y al que sea…

  21. Guillem Bayarri Says:

    ¿Superhéroe local? ¿Tenemos de eso aquí?

  22. Lograi el Luciérnago Says:

    Joder, superhéroe local de Barcelona, Superlópez, de toda la vida…

  23. sammael Says:

    yo creia que el elseworld de batman green lantern era malo…

  24. Runemaster Says:

    SCereales Spa-chock, CHOCKolatean la leche! (Oh, por dios, que alguien me mate)

  25. Isaac 'Isako' Viana Says:

    Grande tu, tio. GRANDE, tu. :)

  26. Yaoiera Says:

    Pues no solo acepta, sino que además le pone a Robin su nombre (hasta ese momento se llamaba “chaval”) porque “salta y brinca como un pajarillo hambriento”. Vamos, como si le llama Pedro por comer magdalenas.

    Robin significa petirrojo… ¿nunca se habían preguntado por qué Robin llevaba esos horribles colores en su traje? pues todos se lo debemos al pájaro este también. Yo descubrí eso del pájaro en un comic “wai” de batman, cuando Joker decía que odiaba a los “petirrojos” xD

    y luego ponía una aclaración debajo: “se refiere a robin” … ya se sabe, la gran afición de joker por matar a todos los robins.

    wnu, yo creo ke la metáfora está muy bien cogida.
    En todo caso, si hay algo ke está pillado por los pelos es el comic de batman en barcelona…

    arg… qué rpelús… pero da =!! XD

    aveee batmaaan!!

  27. Lograi el Luciérnago Says:

    Yaoiera, ¡taqiones! xD
    Lo de los colores de Robin es porque eran los colores que vestían los miembros de su familia cuando trabajaban en el circo.
    Al final de “Victoria oscura”, hay un diálogo entre Batman y Robin al respecto…
    – Quizás quieras replantearte lo de la capa amarilla.
    – No. Son los colores que mis padres vestían en el circo.
    Sin embargo, cuando Robin para a ser Nightwing, y otros muchachos cogen el testigo, alguno hay (Tim Drake, creo), que lleva la capa negra.

  28. Yaoiera Says:

    ah, takigiripichoones!! … si ya decía yo… esos colores tan sólo los llevaría un payaso de circo. Si hasta joker tiene más estilo que ese joven, por dios.
    gracias por culturizar a randy, lograi, porque evidentemente yo, como súper fan de batman, ya lo sabía, lo que pasa es que no me acordaba…

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