Aprende a cocinar con Jason vs. Caracuero (1)

Ha llegado un punto en el que los editores tienen que haberse dado cuenta de que los crossovers hoy en día son tan necesarios como pegarse martillazos en el dedo gordo del pie recién levantado. Vamos, digo yo. Es como si nadie en el mundo se hubiera dado cuenta de que el cielo es azul, el agua transparente (excepto en Barcelona centro, donde es blanca) y La pantera rosa 2 un truño de campeonato. O sea, sí, vale. En parte se les entiende. Si tienes el poder para juntar a Elvis Presley y Ash Ketchum en un mismo cómic bajo el título Elvis VS Pokemon: Don’t be cruel, Pikachu!!, algo muy raro debería pasar en el universo para no intentar hacerlo, por ver qué coño sale. Ahora, por lo menos uno podía ocuparse de buscar una historia a la altura (¿Elvis evolucionando en un Pokemon de tipo roca? ¿Pikachu cantando el pikarock de la pikacárcel? ¿Por qué tengo la horrible sensación de haber escogido, probablemente, la peor de mis opciones crossoveras?) y no simplemente “Ash sueña que se encuentra con Elvis y bailan una sardana”. Sí, ya sé que el argumento es lo que menos ha importado desde siempre en el cómic barato (y más en los crossovers: ¿Para qué contratar a un guionista si los fanboys van a apoquinar al ver que Elvis sale de una Pokeball en la portada?), pero la cosa está llegando a límites absurdos. Ya no es que paguemos por una historia absurda o forzada, no. Pagamos por una historia sacada de Archie comics con un título alentador pero falso de cojones. O sea, para que os hagáis una idea. Cuando uno adquiere el número 1 de Jason vs Caracuero, lo que espera es una pelea épica entre ambos. Tres episodios de sangre, machetes y sierras mecánicas volando. De caretas partidas por la mitad, gente que no debería haberse acercado acuchillada sin piedad. Pero como saben que nos tragamos lo que sea y que nos conformamos con una pelea entre ambos, nos la ofrecen, sí. Dura exactamente tres páginas. ¿Cómo? ¿Que no esperabáis que el resto del cómic fuera sobre Jason, en plena comida familiar con Caracuero, contándose anécdotas de la mili? ¡Pero si el título lo decía bien clarito! Bienvenidos a uno de esos crossovers que olvidaréis después de leer, tanto como la guionista (Nancy Collins, reputada autora de las adaptaciones a libro de Destino final y de la estupenda novela Los cuatro fantásticos: Salvar Atlantis. Autora de clásicos, ya veis) lo olvidó incluso antes de escribirlo (sus frases rezuman ese aroma del “¡Hostia, la chorrada esa de Viernes 13! ¡Era para mañana y no he escrito nada! Bah, preparo café y en quince minutillos digo yo que paro un cómic, vaya. Si Bendis lo hace…”): Jason, el matarife de Viernes 13, sus diez secuelas y su remake y Caracuero, el susodicho de La matanza de Texas, sus tres secuelas y, efectivamente, su remake. Estados Unidos está plagada de buenas ideas, sí. Pero bien escondidas para que nadie las vea.

El inicio ya os lo podéis imaginar: Que si Jason vivía en Crystal Lake, que si mataba gente, etcétera. Lo que viene siendo conocido como “llenar dos páginas con las mismas chorradas que se cuentan en todas las películas, novelas, videojuegos y cualquier cosa relacionada con Viernes 13 jamás realizada”. Bien, Jason está ahora atado con cadenas en el fondo de Crystal Lake (esto es, al final de Viernes 13 parte VI, supongo, aunque el resto del cómic rompa la continuidad por completo), cuyo lago está ahora siendo contaminado por la empresa Linhart Amalgamated. Por supuesto, esta empresa, de la que nunca habíamos oído hablar y de la que nunca volveremos a escuchar palabra, es el motor que hace que todo empiece. Y es que hay que ser malos para ser como son ellos. Pero malos-malos. Por si el lector no había pillado que contaminar es nocivo y chungo, fijaros en cómo nos presentan al señor Linhart intentando buscar solución a los ecologistas, que se les echan encima. Tela marinera.

fuma

¡Jia, jia, jia! ¡Mira como fumo, becario! ¡Que se me vea bien en todas las viñetas, para que se note lo malo que soy! ¡Fumo a pesar de las etiquetas en las cajetillas que dicen que moriré mañana! ¡Es más, al levantarme fumo cuatro puros a la vez delante de niños somalíes! ¡Qué malo soy! ¡Me da la luz solo en un lado de la cara! ¡Soy la leche! En fin, al margen del super-malo del momento (¿Jason? Jason solo mata, hombre. Si matara mientras fuma sería otro cantar), no puedo dejar de destacar la portentosa imitación de Chiquito de la Calzada del tal Wayland en la segunda viñeta y su absurdo plan. O sea, lo más inteligente para frenar a los ecologistas es… ¿drenar el lago para construir edificios? Sinceramente, algo falla. Quiero decir, cualquier estudiante de tercero de ESO tendría mejores planes que este, y ya sabemos lo mal que va la educación hoy en día. Sea como sea, os habéis quedado con la idea, espero. Contaminar es malo, fumar es malo, asesinar ya lo veremos pero en un principio no tiene nada de negativo mientras no salga humo y contaminación. Hala, chicos, machete en mano, que es sano y todo.

Las industrias Linhart se ponen a dragar el agua de manera asquerosamente ilegal (¡Adivinen qué! ¡El tipo que draga el agua también fuma puros como un carretero! ¿Es eso que oigo la sutilidad pegándose un tiro? ¡Posíblemente!) cuando el viejo del pueblo les advierte: Eh, que Jason anda por ahí, seguro que va a mataros, etcétera. Ah, viejo agorero, qué sería del cine de terror sin tí. Se preguntan las típicas preguntas de cualquier situación relacionada con Jason (“¿Será verdad que Jason existe y que algo raro pasa en este lago?”. Oh, no sé. Han muerto 178 adolescentes en este lago en los últimos siete años, probablemente asesinados a sangre fría por un psicópata. No, no creo que pase nada raro, qué va. Leyendas urbanas) y éste, nuestro héroe, es dragado junto al resto del lago, con un arma afilada bien agarrada en la mano derecha, preparado para lo suyo. Bien, olvidaos ya de la trama ecologista, porque no volveremos a saber de ella. En otro lugar, un mendigo acaricia a su perro mientras recuerda las penurias de su vida. Por suerte, es feliz gracias a su perrito, con el que lleva nueve años dando vueltas por la vida. Jo, qué bonito. Por supuesto, ahí aparece Jason, que se dedica a cortar las cabezas que se encuentra para rebuscar en su cerebro cual doctor Kawashima cualquiera. Está muy bien esto, oye. Durante cuatro páginas se nos presenta al personaje más carismático y adorable del maldito universo y Jason, en fin, sigue a su bola.

por-que

Joder, pobrecico. Ni que no tuviera suficiente con hablar con terribles faltas ortográficas, tener la boca anormalmente torcida y vivir sin molares, coño. Da pena a la fuerza. Las cosas, como son: Jason es un hijoputa y hace méritos para caer mal. Antes mataba gente que follaba –y, por tanto, cae bien a todos los adolescentes vírgenes. O sea, el noventa por cien del público objetivo de Viernes 13-, luego se pasó a los padres de estos. ¿Ahora mata mendigos con perrito que no hacen mal a nadie? Jason, macho, háztelo mirar porque has perdido el norte cosa mala. En fin, el tipo corta la cabeza del mendigo y parte en dos a su perro (con la fabulosa onomatopeya “Hipe!”, que, como todos sabemos, es el sonido de un machete al atravesar a un perro además de lo que todos sentimos al ver Benjamin Button). En las páginas posteriores, se carga por cargarse a un maquinista y a un par de personas que jugaban al poker y hace que el tren descarrile y explote. Joder con el Jason, tú. Ríete de Al Qaeda. Y hete aquí que, oh casualidad, el tren ha descarrilado y explotado en medio de Texas, al lado de Sawyerville, más o menos donde la familia tejana favorita de los niños está preparando su barbacoa anual (¡eh, serviría para escribir los horribles textos de las contraportadas de los cómics y los DVD!) y de la que un tipo con pinta de mejicano ilegal está escapando como puede. Y no se le ocurre mejor idea que pedir ayuda a Jason Voorhees. Joder, también es mala suerte, tú. Es como escapar de Jodorowsky y encontrarse con Coelho.

Jason alza el machete para seguir con su oleada de asesinatos y en ese momento aparecen Caracuero y su primo, persiguiendo el toque mejicano de la barbacoa. Sin mediar palabra y sin motivo alguno, el machete y la sierra eléctrica chocan en el aire. Jason y Caracuero, cara a cara –cuero, se entiende-. La lucha dura exactamente dos páginas, tras las que Jason le quita la motosierra y asesina al mejicano. Ya está. Esto es lo más parecido a una lucha entre Jason y Caracuero que vais a leer en todo el cómic. Es posible que muchos digáis “Joder, pues este cómic no es malo para nada, Randy se está pasando, etcétera”. Tranquilos. Lo bueno se hace esperar. Caracuero y su primo le cogen de la manita y le llevan a su casa con una sonrisa, mientras el narrador nos cuenta la visión de Jason. Cogidita por los pelos es poco. Es que ni se coge ni hace un esfuerzo. Digamos que hay un intento de excusa pero se cae por las escaleras haciendo un ruido estrepitoso. O sea, ¿cómo podemos hacer que Jason no intente matar a Caracuero y su familia y se quede a cenar durante tres cómics enteros? Venga, para qué comerse la cabeza.

por-que2

Directamente, no damos ni una solución. Jason no los ha matado, ¿por qué? ¿Porque siente amor por ese perfecto par de desconocidos? ¿Porque ha decidido que quiere cenar burrito mejicano antes de seguir asesinando? ¿Porque a la guionista no le apetecía pensar en una razón y solo quería cobrar su cheque a fin de mes? Pues ni una cosa, ni la otra, ni todo lo contrario. Jason “decide finalmente que más adelante matará a estos extraños”. ¿Por qué no ahora? Les tiene a punta de machete, nunca en su maldita vida ha hecho distinciones. ¿Por qué dejar vivo a un tipo con careta de cuero y a su primo deforme? En serio, mi cómic de Pokemon contra Elvis Presley probablemente tendría una excusa argumental mejor.

Jason y sus nuevos amigos llegan a la casa de la familia tejana, dispuestos a zamparse la cena del día. Tras la típica bronca entre hermanos (“Ja-ja, Caracuero es tonto”-“Ve a disculparte con él”-“No, que es un bebé gigante y es feo”), Jason se dirige a la habitación de Caracuero a consolarle (¡) por lo que ha dicho su hermano. O sea. El asesino más sangriento y grande de todos los tiempos va a consolar a otro para que, entre todos, puedan disfrutar de una agradable cena. Dicho de otra forma: ¿Es que no había nadie que corrigiera estos malditos guiones? ¿Jason Voorhees consolando a alguien? ¿Qué será lo próximo? ¿Darle de comer a los pajaritos mientras canta canciones de Sonrisas y lágrimas? Madre mía. Bajan a cenar y Jason es aceptado entre toda la familia. Es posible que no os estéis creyendo que el cómic trate sobre una cena con Jason y la familia de La matanza de Texas, pero esta imagen no deja lugar a dudas. Alguien debe quemar con fuego al tipo que creyó que esto era una buena idea.

bienvenido-jason

Atención, porque se supone que nos tiene que acojonar. Uh, Jason ha escrito su nombre con sangre en la pared. Jo, qué miedo, tío. Hace dos minutos estaba consolando a un psychokiller porque su hermano lo había llamado feo, pero ahora escribe su nombre con sangre. Qué despiadado. Le falta fumar para que sea la bestia más malosa de la historia toda. Ah, por lo visto, si leeis este final, debéis tener unas ganas locas de comprar el siguiente número del crossover. ¡Promete apasionantes charlas familiares durante el desayuno! Ejem. Pues eso, ni más ni menos. Jason se despierta tras pensar en lo de siempre (que si unos tipos le tiraron al agua, que si se murió, que si tiene una máscara de hockey, que si Jason X no debería entrar en continuidad, bla, bla, bla) y se pone a desayunar con su nueva familia. Todo esto entre chistecitos en plan “Eh, Jason, ayer no comiste nada, ¿eres vegetariano?”. A ver, colegas. Por menos, Jason ha terminado haciendo encaje de bolillos con un intestino grueso. La única razón por la que todavía seguís vivos es porque la guionista necesita rellenar páginas y páginas con Jason y vosotros juntos. Aunque, puestos a elegir, les podía haber puesto matando gente y no desayunando, que es tan interesante como… como, ya sabeis, un desayuno cualquiera, vaya.

Jason mira el resto de la casa (se supone que tenemos que decir cosas como “¡Qué macabro! ¡En la cocina tienen colgados un par de cadáveres!”), tiene pequeños flashbacks donde recuerda que su padrastro le pegaba (¡Le pegaba mientras fumaba! ¡Todo encaja, amigos! ¡El dibujante es la mar de sutil!), el cocinero le cuenta su plan de futuro (abrir una cocina de alto standing y tirarse a ver la tele. ¡Qué loco está! ¡Qué interesante es todo esto!), le presentan al perro de la familia (que está muerto. ¿Hemos comentado ya lo locos que están todos, lo macabro que es y lo super-interesantes que son todas las tramas?) y, finalmente, después de 13 páginas de tedio absoluto, aparecen un par de personas que piden a gritos ser asesinadas. Por dios, hace tiempo que no me echaba a la cara nada tan aburrido. Vale, se asesinan, se llevan para ser cocinadas, todos bostezamos y entonces el primo de Caracuero, con sonrisa maléfica, nos lleva al cliffhanger de hoy. Venga, por qué no. Llámalo cliffhanger, llámalo “he resumido 19 páginas del segundo número en un párrafo”.

19

¡¡Qué macabro!! ¡¡Cuerpos por todos lados!! ¡Apenas de puro rebuscado es ridículo, qué va! Vamos, yo estoy temblando de miedo. Eso o es que los párpados se me están cerrando inevitablemente. No tengo ni idea de por qué alguien decidió que la mejor idea para Jason Vs Caracuero era llevar a Jason de comida, desayuno y pitanza con la familia tejana, pero es como para darle cuatro Nobeles de Literatura y un premio Planeta. O dos, por listo.

¡La semana que viene, la conclusión! ¿Llegará a merendar Jason con la familia tejana? ¿Habrá algo que realmente parezca macabro? ¿Meterá alguien una inyección de sentido del ritmo en el cómic? Y, sobre todo, ¿fumará Jason después de cada asesinato? ¿Es lícito matar gente? ¿Por qué demonios este cómic se titula así y por qué nadie preferiría a Bulbasaur cantando Jailhouse rock? ¡Todo esto y mucho más, el lunes que viene!

Y este miércoles, si la conexión a Jazztel lo permite, continuamos con nuestro intermitente monográfico sobre blogs. ¡Seguro que ni os acordabais de su existencia por culpa de Nick Pereira y sus secuaces!

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35 comentarios to “Aprende a cocinar con Jason vs. Caracuero (1)”

  1. pep_livinston Says:

    Queremos version para el cine ya

  2. paco Says:

    Lo jodido es pensar que de un combate entre Jason y Caracuero puede salir un tebeo entretenido. Aun así hay que reconocerle a la guionista que es realmente inesperado. Yo de momento ya le estoy pidiendo a ZAPATERO que haga posible el crossover Elvis vs Pikachu.

    Y como lo dejaste colgando yo pensaba que el monográfico blogs sólo eran los 15 tipos. Ya tengo ganas de ver como destripas la blogosfera.

  3. Rob Says:

    En la viñeta de la cena, algo brilla con luz propia: es una de las mejores onomatopeyas que han pasado por aquí.

  4. Maximux Player Casino's Says:

    Molaría ver a estos dos personajes jugando a la peliculas xD

  5. sperance Says:

    Exigimos que se adapte a serie de televisión regular. Ya

  6. Pantera Says:

    Esto ya parece masoquismo intelectual.

  7. Hollyhock Says:

    Podían haberle vaciado el cerebro al tipo al que han abierto el cráneo. Así podrían guardar las figuras del ajedrez y las damas.

  8. Repelux Says:

    Este cómic me recuerda más a “La matanza de los garrulos lisérgicos” que a “Viernes 13” o “La Matanza de Texas”
    El mendigo me recuerda a un genial videojuego de MsDOS que se llamaba “Gobliiins!”.
    Echaba de menos a Jason. ¿Hará “CH CH CH AH AH AH” en este cómic?

  9. Atonman Says:

    Qué… interesante, sí.

    Además, el dibujante tiene un sentido de la ambientación, del encuadre terrorífico, de las luces y las sombras, de… de… de…

    Ugh…

  10. Rune Says:

    Alguen les podría regalar el “cocina conmigo” a esos dos.

  11. Guillem Bayarri Says:

    Jopelines, qué casualidad, ¡si justo ayer leí este cómic! Es asqueroso, pero no en el modo en que debería serlo.

  12. Kaldo Says:

    Igual es que verdaderamente el nivel escolar en este pais es penoso, pero ¿por qué? cuando va en interrogaciones…¿No se separa?
    Y esos colores, esos encuadres con profundidad que evitan que todo parezca que son figuras de cartón, esas poses dinámicas de los personajes… Justo lo que tiene que tener un dibujante de comic comercial.

    Y el guión…sin comentarios.

  13. Clapp! Says:

    No, a mi tampoco me gustaría ser CARACUERO.

    Dios, mátenme.

  14. Superlayo Says:

    Aparte que no estoy seguro de que por mucho que dragues el agua, el relieve (aún seco) de un lago sea el más adecuado para construir nada. Vamos, es que la única peor opción sería construir allí una fábrica de estos explosivos que detonan al contacto con el agua.

    Y el tío que dice “gurgle” me recuerda a como (lamentablemente) dibuja a Steve Dillon a la cara destrozada de Masacre. Y Clapp, puede que le matemos, pero puntazo, su comentario. :p

  15. Miguel Says:

    Dios mío, pobre mendigo!! hijos de puta!!! HIJOS DE PUTA!!!

    Ah, cielos, nadie ha comentado al abuelete gruñendo “gurgle gurgle”? que familia más felíz y entrañable, joé, luego le enseñarán a Jason las fotos de los críos en el día que fueron a hacer un camping.

    Uh… monográfico de blogs? había un monográfico de blogs?

  16. red bat Says:

    Ey ¿Que le pasa a la patilla del mendigo? Está viva o algo así.

  17. Draug Says:

    Cabe destacar que el viejo mendigo también sufre de un caso terrible de escaneado hecho con el culo.
    Una agradable cena familiar con Jason y la familia de Caracuero. A ver, se llama Jason vs. Caracuero, ¿qué esperabais? ¿Matanzas? ¿Peleas entre ellos? ¿Más matanzas? ¡No! Una convivencia, eso es lo que deberíais haber esperado. :P

    ¿Sigue el monográfico de blogs? Creía que tras poner a parir los webcómics no ibas a seguir por miedo a represalias. xD

  18. EKSL Says:

    La ultima viñeta me recuerda los cuentos de Creepy,que eran de risas y tal.
    SI es licito matar a alguien(A la guionista y al dibujante de este engendro,por ejemplo).
    Si Bulbasaur tiene buena voz y entona,yo desde luego que lo prefiero.

  19. EKSL Says:

    Por cierto Felix,yo tampoco veo su blog entero,y lo he intentado desde varios enlaces.

  20. Mos Says:

    Oye, que yo voy a tercero de ESO y no soy un mono retrasado y no suspendo ni ná (El nivel de mi instituto de pequeños delincuentes es muy bajo)
    Por cieto, me gustaría ver este comic guionizado por Jason, el entrañable dibujante noruego. Seguro que daba más miedo.

  21. Runemaster Says:

    ¡Mola! A partir de ahora empujaré a ancianitas a las vias del tren y pegaré palizas de muerte a niños de 3 años, pero no seré un villano porque no tengo dinero para comprar puros xD

  22. Pakito El RadiKal Says:

    y como sabe la familia de caracuero el nombre de Jason si este no habla, EH???????

  23. Pakito El RadiKal Says:

    ah, cierto, por que lo escribe en la pared. por favor, ignorenme

  24. Cuspinera Says:

    Que rayos es eso de “Gurgle”?

    “¿Es eso que oigo la sutilidad pegándose un tiro? ¡Posiblemente!”

    Me he reído locamente.

    PD. Sin afán de pelea, “mejicano” está mal escrito, es con “x”: “mexicano”, “México”. Ya sé que en el cómic está mal, qué esperaban.

    Y sí, soy mexicana pues.

  25. Superlayo Says:

    La RAE acepta ambos términos, excepto en el caso de México, en el que por alguna razón solo es válido con X, y no con J. Y creo que “gurgle” es un gorgoteo, rollo “gollum”, al tragar saliva.

  26. Ch@RLieRiCh@RD aka Slowpoke comentarista Says:

    Desde luego, la historia es original. Y nada predecible, la verdad. Lo malo es que es bazofia pura.

    Y vaya putada lo del mendigo, la verdad. Entiendo que lo hubiese matado si el mendigo fumase, pero así porque sí… Ya le vale.

    Y ansío que siga la historia. Y que Jason y Caracuero hagan 2 tontod muy tontos III. Y que Elvis sea un pokémon de tipo Psíquico. Eah.

  27. Nick Pereira Says:

    se pueden creer que a primera vista, eso verde del escaneadome parecieron extraños fluidos? o mocos, jiji, mocos

  28. diegoabuelo Says:

    Esta sí que s una historia con giros insospechados, por que al leer el título lo último que pienso es que irían a cenar juntos mientras el abuelo hace gurgle, y mucho menos lo único que mate jason sea un vagabundo entrañable que no hací mal a nadie y a un pobre mexicano que seguro que tenía una mujer y unos hijos a los que cuidar (y a un maquinista diligente y a un par de aficionados al poker, pero estos no cuentan porque seguro que fumaban) .

    Y soy yo, o la decoración del cuarto de caracuero da más sensación de movilidad que él mismo.

  29. Harkonnen Says:

    <>

    Admitelo Randy, te lo esperabas.

  30. Harkonnen Says:

    Vale, no ha salido la info que he puesto, mihterioh de la siensia.

    “La cancion “JUEVES” de La Oreja de Van Gogh sonará en el homenaje del 11M”

    Agora si.

  31. randy Says:

    Por supuesto que me lo esperaba. Ya se lo dije, esto de ganar royaltis a costa de la desgracia ajena es una práctica lucrativa que te cagas.

    Si fuera más alta, y un poco más lista…

  32. paco Says:

    Joder Randy, ¿ya no te dan miedo las hachas de Hard?

  33. Harkonnen Says:

    Mas alta? mas lista? lo cualo?

    Luz Casal tambien ha hecho una cancion al respecto segun he oido esta mañana en Espejo Publico (Cosas de ser parado y tener como amor platonico a Susana Griso)

    Emponzoñamiento azucarado increasing! a escuchar Immortal Ayatollah (Black Metal Islamista) les ponia, gñe!

  34. Miguel Says:

    Coño, no sabía lo del homenaje al 11M, nunca me entero de nada.

  35. carla bahon pedraz Says:

    Hola que tal??en fin,solo decir que,por si lo lees,que soy carla,y que sin quererlo ni beberlo he dado a dar con este blog tuyo,y la verdad,he flipao,un besito y espero que te vaya mu bien todo!!

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