Cine psicotrópico: Las aventuras de Zipi y Zape (1)

No lo neguemos. La mitad de las conversaciones entre veinteañeros que se acaban de conocer derivan en un tema: La nostalgia –la otra mitad acaban hablando de borracheras antológicas, lo que no dice mucho sobre los veinteañeros-. Que sí, que es mejor hablar de nostalgia que tener silencios incómodos durante horas, pero el tema empieza a cansar. Que si el pan con Nocilla (si hubiéramos tomado tanta Nocilla como decimos que tomábamos, ahora seríamos monstruos mutazoides adictos a la leche, el cacao, las avellanas y el azúcar), que si los dibujos por la tarde (que, vistos ahora, son tan malos como… los de ahora), que si El equipo A y El coche fantástico (no olviden, al ver sus nuevas versiones, decir “Esto no es lo de antes” entre suspiros), que si lo bien que nos lo pasábamos jugando con una caja de cartón (y llorando a nuestros padres para que nos compraran la NES, aburridos de jugar con la caja de las narices), etcétera. La cosa es decir que todo lo que pasó en nuestra infancia es mucho mejor que lo que hay ahora. Estoy seguro de que dentro de unos años seremos igual que los viejunos de “Una guerra os hacía falta”, pero cambiando “guerra” por cualquiera de las series horribles de nuestra infancia (“¡Un Los mundos de Yupi os hacía falta!”, “¡Un Los fruittis os hacía falta!”, “¡Una caja de cartón os hacía falta!”). Y si hay algo ensalzado hasta la estratosfera en estas charlas, son los cómics de Bruguera. Que sí, que había auténticas obras maestras (podéis charlar sobre ellas en el inefable foro de la TIA, de obligada visita), pero nadie puede afirmar que en el Super Mortadelo todo eran maravillas increíbles, vaya. Y mucho menos en el Zipi Zape, revista en la que se nos ofrecían gracias tan graciosas como entrevistas falsas a los actores del momento (¡aderezadas con chistes de un ultraprimerizo Cels Piñol!), series de buen rollito que acababan con persecución final prácticamente obligados por los lectores (si no, seguro que acababan con los protagonistas abrazados y diciendo “Oh, no pasa nada por tirarme ese yunque encima, sé que ha sido sin mala intención. ¡Viva la amistad, niños!”) y, por supuesto, Zipi y Zape. Probad a decir estos dos nombres en una reunión como las que hablábamos arriba y veréis dos reacciones: Una, la sonrisa en la cara de muchos, acompañada generalmente de un “¡Ooooh!” y otra, la cara de decepción y de ganas de vomitar de muchos otros. Yo siempre pertenecí a estos últimos. Nunca he entendido las maravillas de la familia Zapatilla, y Zipi y Zape me resultan insulsos, aburridos y más sosos que Jaimito Borromeo. Tan sólo su aventura larga El tonel del tiempo se salva. Zipi y Zape, con sus buenas intenciones y sus vales para la bici –desfasados prácticamente en el mismo día de su primera publicación-, a la hoguera. Pero por lo visto, muchos niños del ayer no pensaban igual. Es por ello que un productor avispado decidió, en 1981, hacer una película en imagen real sobre ellos sin supervisión –ni nada parecido- de Escobar. Y para hacer el guión y dirigirla, nadie mejor que Enrique Guevara, director de obras como Orgasmo caliente, Un permiso para ligar y En busca del polvo perdido. Yo dejaría a mis hijos en las manos de este señor sin dudarlo un instante, vamos. Mira, hijo, vete con Enrique, que te va a poner una película muy divertida sobre dos personas que se quieren mucho-mucho. En fin. El caso es que, acostumbrado al cine porno –o erótico, como prefieran- sin argumento, el señor Guevara no pudo acostumbrarse al cine normal. Y así salió Las aventuras de Zipi y Zape, un filme con menos argumento que Rocco y Kendra, la reina de la selva. Pero con más música. Y pelucas. Preparaos para la experiencia de vuestra vida, porque prácticamente cada plano de este filme daría para páginas y páginas de artículos. Cuesta seleccionar. Mucho.

Los títulos de crédito son para enmarcar y colgarlos de la pared de una casa. Después, demoler la casa y destrozar los restos hasta que no quede ni rastro de ellos. Me explico: La música, realizada con una maldita pianola y estridente hasta la nausea, se entremezcla con portadas míticas de Zipi y Zape, cuyos bocadillos han sido cambiados para que los personajes digan en los bocadillos al equipo del filme. Bueno. Pase. El problema es que cuando digo que son “portadas míticas”, no miento: Son las portadas escaneadas y puestas ahí… ¡Sin quitarles el precio ni el logotipo de Revista Zipi y Zape, que se corta por el medio! Por dios, que hasta las jovencitas que hacen AMVs en Youtube se lo curran más. Y ya es decir. Pese a todo, es muy posible que esta sea la mejor parte de la película. Por lo menos, Zipi y Zape se parecen a Zipi y Zape y no son dos adolescentes con el mismo parecido a Zipi y Zape que un burro a un león. Por dios, que estos dos Zipi y Zapes tienen pelo donde no deberían tenerlo a los ocho años. Y si no me creen, al tanto. Así es como empieza la película. Prepárense para el trauma:

Primera imagen: Zipi y Zape, con las manos en el corazón, perseguidos por miles de niños, mientras hacen karaoke sobre una canción imposible de entender por un oído humano normal. Sin duda, esto es exactamente lo que esperaba, sí. ¿Por qué demonios Spiderman no empezaba así? Ah, vale. Porque el guionista se había leído algún tebeo y sabía de qué demonios iba. Demonios, es que parece que los actores ni siquiera saben qué están haciendo como que cantan. No puedes ir diciendo “¿Por qué tanto estudiar con lo bien que estábamos nadando en el mar?” con una sonrisa de oreja a oreja y pegando saltitos de felicidad en la puerta del colegio. Abrid la puerta, cabrones. Dadme cultura, aunque cante lo contrario. Oh, yeah. Niños, haced caso a Zipi y Zape. Mención especial al niño que pega botes con pantalones vaqueros y que parece recién salido de una academia de baile para patosos (o de un manicomio, a escoger) y a la pose de Zipi y Zape. Por dios santísimo. Niños con corbata y pelucones pegando saltitos con las manos en el corazón y los brazos como si fueran a volar y cantando canciones. ¿En serio son las personas más populares del colegio? ¿En qué mundo demoniaco alternativo vivían? Y sobre todo, ¿por qué son los únicos que se saben la coreografía? (Atención especial al momento en el que hacen un giro de 360º mientras el resto de niños les miran desganados, cada uno bailando a su bola). Para colmo, llegan a clase, practican bullying sobre un compañero y empiezan a pegarse entre sí. Si hubiera un móvil entre medias, Informativos Telecinco ya tendría relleno para las próximas tres semanas.

De pronto, la algarabía (por cierto, la algarabía menos alegre que he visto en mi vida) para, y Don Minervo entra en una clase pulcra y con todo ordenado. O Zipi y Zape viven en un lugar donde las cosas se recogen por arte de magia, o falta una escena de la gente ordenando, o el ambiente de cómic que le quiso dar el director porno no funcionaba tan bien como parecía a priori. En fin, Minervo habla de usted a sus alumnos, Peloto (curiosamente, el chaval con más cara de buen tipo de todos los que hay en la clase) dice que ha estudiado mucho y ya se sabe la lista de los reyes Godos, y Minervo presenta a un nuevo estudiante: Oliverio. El muchacho entra con corbata y traje a clase, prácticamente pidiendo ser pegado. Obviamente, lo primero que hacen es quitarle su silla y tirarle al suelo, con la consiguiente risa del resto de compañeros (excepto de Zipi y Zape, que jamás se reirían de un compañero. Ellos sólo saltan y brincan mientras cantan). Oh, el bullying de nuevo. Minervo pasa del tema y claro, pasa lo que tiene que pasar. Atentos a la risa diabólica primero y a la broma de Zipi y Zape de dudoso gusto. Por cierto, es curioso que se descojonen de esta y no de la que le pasa a su nuevo compañero. Cabroncetes, pero selectos.

“Otra vez me la han jugado estos traviesos… ¡Zipizape!”. Traviesos no, don Minervo. Hijos de puta. Que te podías haber roto la espalda sin ningún problema, coño. Por cierto, ¿eso de acusar sin pruebas no es un tanto antidemocrático? Por comentarlo al tribunal de derechos humanos, más que nada. Y de pronto, hop, escena de recreo sin motivo aparente. Ni castigo a Zipi y Zape ni nada. Qué más da un costalazo a cambio de la risa infantil. En dicho recreo, Oliverio –el personaje creado exclusivamente para la película y que esperemos que nunca salga de ahí- se sienta sólo mientras ve como todos sus compañeros juegan juntos y, aparte, Zipi y Zape se tiran el balón a la cabeza. Joder, sí que saben como divertirse. Primero cantan, luego se automarginan tirándose el balón. Seguro que son la mar de queridos en el insti.

Mientras el resto de compañeros hacen que Oliverio tenga ganas de suicidarse por culpa del ridículo social (esto es, en castellano: Le hacen una putada), los hermanos Zapatilla les miran, recriminándolos con la mirada. Tsk, estos jóvenes de hoy en día. No saben que la diversión radica en pegar al profesor, no al alumno. Menos mal que poco a poco, en estos años, se están enterando para alegría de personas como mi madre –que sí, es profesora-. Total, que Zipi y Zape entran, tirachinas en mano, en medio del círculo que estaban haciendo para mofarse de Oli –a partir de ahora, Oli, que bastante triste es ya su nombre- diciendo frases como “Ahora somos la ley, y todo el mundo nos respeta” o “Yo de ti no lo haría, forastero” (ambas reales, en serio). Cogen a Oli como su protegido y se lo llevan lejos de allí. Qué buenos son Zipi y Zape. Bien, bien, hurra, yupi. No al maltrato escolar. Esto de ser amigotes de Oli conlleva que el muchacho les lleve en su limusina –no sin antes escuchar un minuto, repito: UN MINUTO de explicaciones del listo de la clase sobre la limusina. Imaginad por un momento una imagen estática y un niño repelente diciendo cosas como “La chapa es plateada, lo que indica que fue fabricado en 1975 por una casa alemana que…”. Y ahora durante un minuto. El ejercicio es encontrar la maldita gracia. ¡Animo!-. Limusina conducida, por supuesto, por un tal Bautista. ¿Tópicos? No, hombre. Apenas. En la limusina nos enteramos de que Oli es huérfano, vive con su tía y no tiene amigos (¡Drama! ¡El drama!). Supongo que en la primera versión del guión, además, tendría una enfermedad incurable y sería fan de Michael Bolton, puestos a ponerle cosas horribles. Os preguntaréis, quizá, como es que, después del primer día de clase, Oli ya sabe dónde viven Zipi y Zape. Y hombre, la verdad. Muy difícil de encontrar la casa no es, no. Atentos: Primera aparición de Pantuflo Zapatilla, mostrando que el lenguaje de los cómics no es válido para el cine en un noventa por ciento de las veces.

¿Algún peatón descalabrado? ¿Eh? ¿Cómo? ¿Que mis hijos se han portado bien? ¡Les dejaré hacer deporte! Joder, soy un padre cojonudo. Y voy vestido con chistera. Y doy vales para la bicicleta. Y dejo poner a mis hijos “Zipi and Zape’s house” en la puerta de casa sin importarme que ya tengan quince años y tengan que dejarse ya de tanta chorrada. Lorelei lei lei. Y para colmo, mi esposa es el colmo del tópico. Atención, mujeres feministas y personas en general. Preparaos para ver la escena que os va a dejar la boca más abierta de vuestra historia, inspirada –obviamente- en las pelis porno que el director hacía con sus colegas. En serio, esta escena es de las tres peores que he subido JAMÁS. Vedla aunque nunca veais los videos. En serio, no dejéis pasar la oportunidad de ver esta ponzoña. Está un poco desincronizada, pero nada grave.

Sin palabras. Me he quedado sin palabras. En serio. No sé cuál de las cientos de cosas comentar: La carrera, la sumisión de Jaimita, los cuadros con los dibujos de los personajes (¿Para qué? ¿Para ver lo poco que se parecen?), la forma de hablar de la madre, los motes que se ponen el uno al otro, el hecho de que sólo tengan dos sartenes, el castigo a los niños (primero vales, luego ratas. ¿Alguien puede denunciar a esta familia al defensor del menor? Coño, es que viéndoles no me extraña que les hayan salido delincuentes juveniles. Lo raro es que no hayan matado a nadie aun)… Y, sobre todo, la sensación de que Pantuflo va a decir en un momento u otro “Pues, oh, diligente y sagaz esposa, me apetece una mamada antes de comerme esa rajita de melón (guiño, guiño)”. Dios santo. Y ahora, para parecer que corremos, pongo cámara rápida y sonido de zapatos de claqué. Tap tap tap tap tap. Y ahora miro a cámara y trato al espectador como si fuera un capítulo de Pocoyó o Little Einsteins (“¿Qué es lo que falta? ¿Es el melón? Oh, y creo saber quien lo tiene. El melón es redondo. ¿Sabéis decir “Redondo”? ¿Sí? ¡Estupendo!”). Quiero morir.

Mientras, Oli se pudre en casa toda la tarde comiendo el chocolate que le da una criada negra (o más bien, una blanca pintada con betún de manera literal y racista) y aguantando a su tía hablando de bridge y de sus “amiguitos” (¿no odíais cuando alguien dice esta palabra refiriéndose a tus amigotes?). Finalmente, Zipi y Zape llegan, la tía de Oli se vuelve mucho más pesada hasta el punto de querer asesinarla con crueldad (“¡Oh, Zipi y Zape! ¡Qué nombres tan divertidos! Zipi Zape Zipi Zape Zape Zopo Zupu Zape Zupo Zopu… ¡Parece un trabalenguas!”. Esta tía es gilipollas) y Zipi Zape la gastan una broma inteligentísima dejando a la pobre condesa en ropa interior (o todo lo ropa interior que sea “un vestido debajo del vestido pero con colorines”, vaya). Vamos, la diversión. Mientras Zupo, Zopu y Oli se divierten en su “rincón secreto” -digno de ver, por cierto: “Este es mi rincón favorito de la casa”; “¡¡Yupi!!” (al unísono y pegando un salto con el puño en alto)-, Bautista llama a Nuevo México, a la ciudad de Chihuahua (que la telefonista confunde con “quiero hablar con un chihuahua”. ¡El humor y la risa!), donde los malos malones con armas ridículas hechas con cartón piedra y que fuman –o si no, no serían malos- anuncian que darán su golpe…¡¡En España!! ¡¡Oh!!

Quiero que recordéis de nuevo que el director sólo había hecho porno. Ahora volved a mirar el plano de “Tengo el violín caliente”. De nada, hombre. Sobre el coche que aparece de la nada y del que sale humo de colores sin razón aparente, prefiero no comentar.

Sé que estáis encantados y que os parece quizá la mejor película española del siglo XX… ¡Pero tranquilos! ¡Porque la cosa aun puede ir a mejor! ¿Pararán los casos de bullying en el instituto? ¿Los malos harán esa cosa que tienen que hacer y que hará que dominen España entera? ¿Pegarán a Zipi y Zape por llevar corbata? ¿Tendrán continuidad unas escenas con otras? ¿Habrá más canciones? ¡Todo esto y mucho más, la semana que viene en la segunda parte de la trilogía basada en Las aventuras de Zipi y Zape! ¡Se puede hacer peor, pero no estoy muy seguro de ello!

Y mañana, un artículo dedicado a todos esos jóvenes mártires del rocanró reivindikativo. Con k.

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39 comentarios to “Cine psicotrópico: Las aventuras de Zipi y Zape (1)”

  1. JonatanFG Says:

    Diosss¿ pero como encuentras estas peliculas tio??

    El video de la madre es traumante.

    Ah, esto… primer ^^

  2. Axl Says:

    Esta peli es un clásico, en el peor y más nauseabundo sentido de la palabra. Hasta yo la he visto (afirmación que me vereis realizar poco en este blog). Y no puedo decir que me sienta orgulloso de ello. No os destriparé la escena final, pero sin duda eclipsa con creces el resto de La Obra (con mayúsculas), y probablemente Randy esté de acuerdo conmigo en este punto.

  3. Lord Urko Says:

    “Pues, oh, diligente y sagaz esposa, me apetece una mamada antes de comerme esa rajita de melón (guiño, guiño)”. Ya he tenido mi ración de risas del mes… Ah, el humor… Creo que esta peli va a ser uno de los nuevos clásicos del blog.

  4. Kambei Says:

    Bang!

    Ups….creo que acabo de perder un par de neuronas más…vaya…

    Cuesta creer que se hicieran adaptaciones de cómic tan cutres y tan irritantes, pero bueno es lo que tiene usar esos reursos…

  5. folisshucko Says:

    son los unicos que llevan uniforme en todo el colegio? Y LOS RESPETAN POR ELLO????

  6. Miguel Says:

    Esta es de lejos la peor película que has comentado JAMÁS, Randy!!!

    Madre mía, si Zipi y Zape ya eran sosos y aburridos de por sí, lo de está película es aún peor, juro que se me ha quedado una cara de “pero qué coño…???” mientras veía el vídeo de Jaimita. Horreur…

    Y nadie comenta el brutal asesinato que hay al principio de la peli?? oleadas de niños hostiables aplastando hasta morir a un pobre jardinero. Cuanta crueldad-

  7. paco Says:

    ¿Dónde coño te has encontrado esta bazofia? Detesto Zipi y Zape, pero ni ellos se merecen esta película. Y la verdad es que se nota que el director hacía porno, y para mí que Jaimita es una actriz que ya había trabajado antes con él.
    ¿Y por qué el pobre jardinero adorna el jardín con CARTONES Y BOLAS DE NAVIDAD? ¿No les llegaba para un arbusto y un par de árboles frutales?
    Y las mujeres pueden estar contentas con la película, yo doy mi voto para que las asociaciones feministas quemen todas las copias del filme.

  8. Diegoabuelo Says:

    Una de las peores peliculas JAMAS hechas por un ser humano¡¡¡¡

    Y la escena de la madre que forma de hablar tan realista y naturaly que forma la de la madre de satisfacer todos los deseos de pantuflo en vez de mandarle a la mierda porm vago.

    Y una duda el jardinero del principio está colocando plantas falsas en el jardin? Porque eso me ha parecido, pero no me lo he podido creeer.

  9. Milgrom Says:

    No es cierto, ésta es una de las peores/mejores películas de la Historia. Es imposible no sentir emoción ante tanta cutrez. En serio!

  10. sonictf Says:

    cuando por fin habia conseguido olvidar esta basura va Randy y hace un articulo…Ya te pasare la factura de mi terapeuta.

  11. Shura Says:

    Yo también la he visto, aunque afortunadamente la he olvidado y no recuerdo el final de la Obra, como diría Axl. Sólo en España se le encargaría una peli infantil a un director porno. Adoro este país.

    P.D: Se ha superado, oh, mordaz e incisivo bloguero.

    P..D2: “Jefe, no me entra el violín” Definitivamente este tío ha reciclado frases de pelis anteriores.

  12. Axl Says:

    Pues advierto a los estómagos sensibles, mentes frágiles, voluntades poco firmes… el final de La Obra puede pasarles factura. Con deciros que yo no recordaba nada más de la película excepto el final…
    Gracias, gracias Randy por sacar el poso de mierda enterrado en mi subconsciente. Sigue así y pronto apareceré en la sección de sucesos.

  13. paco Says:

    Vaya, se me hace raro que Shura no diga que conoce los trabajos del director ese.
    Shura, usted antes molaba.

  14. Bayarri Says:

    Sr. Randy, mi fe en la humanidad ha bajado otro escalón después de ver estos vídeos. Y pensar que cuando era crío me encantaban los Zipi y Zape… ¡Incluso me compraba la revista, que hasta yo a mis nueve años la veía paupérrima!

    Aunque lo más triste es que, si hace ud. la serie de artículos en forma de trilogía, seguirá siendo mucho mejor que la nueva trilogía de Star Wars… Y sí, acabo de ver The Clone Wars. Y sí, creo que el Tribunal Penal Internacional de la Haya debería condenar a George Lucas a ver “Las aventuras de Zipi y Zape” setecientas veces seguidas o hasta que sufra un derrame cerebral, lo que ocurra antes.

  15. Loxodromia Says:

    DIOS!! ^^U No suelo comentar pero no podía dejar pasar esta bazofia, el director merece ser sodomizado y exiliado. Made in Spain tenía que ser. Por cierto, he cambiado el sueño del coche de mi vida de un mercedes negro descapotable al buga de colorines. Mucho mejor.

  16. Félix Says:

    No hace mucho, una amiga mia me dijo:
    -¿A ti te gustan los comics no?
    -Si
    -Zipi y Zape son mis favoritos
    -Los odio, y desde que vi la pelicula mas

    Y me toco contar todo lo que sabia sobre la pelicula…. si lo llego a saber, no decia nada, y hoy la ordenaba leer este articulo, que para los que odiamos a zipi y zape, es obligatorio de leer.

    Otra vez mas, 10 puntos para Randy

    ¡YUPI!

  17. Salmakia Says:

    Dios mío. He leído mucho, mucho Zipi y Zape, pero Jaimite nunca jamás me pareció retrasada mental. Y nunca había carreras con música de persecución, ni…

    ¡¡¡AAAARGH!!!

  18. Miguel Says:

    Estoy deseando conocer el final de la película.

  19. *Alex* Says:

    Sencillamente genial. De veras está basado en los cómics? No digo que fueran geniales pero a los ocho años entretenían.

    – El melón de Villaconejos es imprescindible. En cualquier historieta de Zipi y Zape aparecía.
    – Jaimita no hablaba así NUNCA y no tenía esa aterradora cara de zombi retrasada. Ninguna mujer en su sano juicio puede quedarse indiferente ante esa obra magna.
    – Pantuflo tres cuartos de lo mismo. ¿Llevaba chistera?
    – La risa de don Minervo es horrible y sin embargo es el que guarda más parecido con los dibujos. Gracias a él aprendí las preposiciones XD
    – Me alegro de no haber sido la única que ha malpensado con lo del violín. Tres hurras por quien eligió al director!
    – “Zipi y Zape’s house” No coment…¬¬

  20. srhurtado Says:

    Y nosotros nos reíamos del videoclips de “I wanna love you tender”. Como los finlandeses cojan el video de la secuencia en familia (el que dura 5 minutos) su venganza va a ser un plato servido muy frio.

    Pantuflo Zapatilla parece una mezcla de tenor y patriarca de un clan de gitanos.

  21. Taseljof Says:

    Que alguien haga un gif con la imagen de los padres persiguiendo a los niños alrededor del árbol. Por favor.

  22. Repelux Says:

    Una buena labor la desarrollada en la crítica de esta paupérrima producción cinematográfica. Aún sin ser mis personajes de tira cómica predilectos, he dedicado algún tiempo a su lectura y guardo cierto recuerdo de dichos personajes., lo cual me permite realizar una obsevación al respecto de esta versión filmada. en mi opinión este filme sonoro es una producción equiparable con un excremento de animal de bellota en formato de pantalla panorámica.
    No queriendo robar más tiempo del preciso, me despido, pues he de dirigirme al pabellón punitivo a practicar la sodomía con mi esposa. Saludos cordiales.

  23. Axl Says:

    Repelux… ¿tu a ella, o ella a ti?

  24. Repelux Says:

    Supongo que el término “con mi esposa” querrá decir mutuamente. Vaya día me espera.

  25. El ke solo leia Says:

    Oh Dios,por ZAPATERO,ni me acordaba de haber visto …..¿esto?.Creo que deje de leer Zipi y Zape despues de verla.Maldito,maldito Randy.

  26. Paco Says:

    Que recuerdos, esta pelicula recuerdo haberla visto de pequeño en el cine.
    Y recuerdo que habia cola para entrar y todo en un cine grande de los de antes que claro luego cerraron y nos quedamos sin cine hasta que pusieron los multicines.
    Para la epoca en que esta hecha no esta tan mal es de un estilo a las que se hacian de parchis y demas grupos musicales infantiles.
    La que si me parece muy mala es la serie que hicieron hace poco de zipi zape que para estar hecha ahora es pesima, como la ultima serie de Mortadelo y Filemon y eso que los dibujos de Mortadelo y filemon de los 80 me gustaron bastante.
    Espero que la proxima pelicula que hagan sea un poco mejor.

  27. Draug Says:

    Zipi y Zape… Nunca les encontré la gracia. Escobar tenía personajes mejores como Carpanta o Petra y tampoco eran para tirar cohetes. Pero, de alguna forma, estos niños ya anticuados desde que fueron creados se hicieron tan famosos como Mortadelo y Filemón. Me gustaría saber las razones, porque no lo entiendo…

    … Ni tampoco entiendo cómo pudieron hacer este esperpento donde por no respetarse no se respeta a unos personajes ya de por sí detestables (juer, que de la Jaimita de los tebeos a la Jaimita de la película hay un trecho enorme).

    No veía esta película desde que tenía años con un sólo dígito. Creo que la vi con 5 ó 6 años… y creo que, porque era pequeño, no entendía del todo la magnitud de la bazofia, pero joder, ¡ya desde entonces sabía que esto era malo!
    Vamos, que ya había visto películas de Parchís y de Regaliz, y aunque ésta era del mismo estilo, era incluso peor que aquellas (y mira que eran malas).

    Lo que me está gustando es la caña que le estás dando a la película, Randy. ¡A esperar las otras dos partes del artículo con ganas! Y la serie de animación de Zipi y Zape era incluso PEOR que la película y PEOR que la serie de BRB de Mortadelo y Filemón (de hecho creo que son los mismos cazurros).

  28. Miguel Says:

    Tranquilo, Paco2, no habrá próxima película…nunca…

  29. matiller Says:

    El solo oir la frase “Yo de ti no lo haría, forastero” me produce ganas de sacar mi pistola y enterrarsela a uno de los hermanitos en sus fosas nasales para luego accionar el gatillo.

  30. Storywriter Says:

    Es tan mala que es buena.

  31. Runtime-Error Says:

    Recuerdo haberlos visto cuando los dieron por la tele en casa de un amigo!! Joder qué fuerte xD
    Muy buenos artículos Randy!!!

  32. Yaoiera Says:

    joder, me han recordado a parchís… esas canciones que se te meten en la cabeza, super agudas y saltando todos felicees “que si matematicas y dragones y mazmorras”, bah, estoy mezclando cosas ya…

    yo aprecio ese tipo de películas hechas especialmente para gente subnormal… ellos también tienen derecho a reírse y disfrutar de películas tan coloridas y animadas

  33. lairadeposeidon Says:

    a mi me gustaban dragones y mazmorras…..¬¬
    hechale un ojo a http://lairadeposeidon.wordpress.com/ aver que te parece……si no se lo hechas apareceras ahogado en tus propios escrementos……un saludo desde el fondo del Mar :D

  34. Juankiblog Says:

    Pocas veces me atrevo a comentar aquí, pese a que este es uno de mis blogs favoritos, pero es que esto no tiene nombre.

    Hace poco conocí la existencia de esta película y me la bajé. Al ver el principio directamente la borré. Es realmente esperpéntica. Yo creía que desde Date Movie no se podía hacer un filme peor y al ver esto me he acojonado,

    Brutal el vídeo de la madre.

  35. Axl Says:

    lairadeposeidon Dice:
    Septiembre 3, 2008 a las 4:19 am

    […] hechale un ojo […] si no se lo hechas apareceras ahogado […]

    ____________________________________________

    ÉCHALE y ECHAS, sin H.

  36. JonatanFG Says:

    Esto…

    Casualidad o algo mas?

  37. Zorrocloco Says:

    Dios del amor hermoso…

    Mira que a mí me gustaban de pequeño (sí, que pasa). E incluso cuando vi la primera escena pensé: “fuerte tío exagerado, sí recuerda hasta a Parchís y todo. Mala de la época”.

    Pero el resto… El resto no tiene nombre… Es que ya no sé ni qué decir que no hayan dicho ya… O_o

    Eso sí, Pocoyó mola.

    Y Jaimita la Gangosa tiene una pinta de tragarlas a pares…

  38. lasaga Says:

    JODEEEEEEEER QUE BRAVO, tio el post empieza de la ostia… eso de las conversaciones nostalgicas y ridiculas…
    luego el comentario de la peli es cojonudo… cierto es que a mi los creditos me encantan, y sin duda es como ya comentas… lo mejor de la peli

  39. laudrey Says:

    Yo soy fan de la peli y sobre todo de la BSO :D ya sabes, la ochentera infantil…

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