Mujeres desesperadas o el cotilleo cool

Somos unos cotillas de nacimiento. Y no me vengais ahora con que no, que no sabeis ni quien es Paquirrín y que a Isabel Pantoja la conoceis por los cedés de la abuela. Ya sabeis a lo que me refiero. Vamos a sincerarnos: ¿Alguien veía Friends por sus chispeantes diálogos? Sí, vale, pero ¡NO! Todos lo veíamos por ver si Ross y Rachel se liaban o se desliaban, por ver si Chandler y Mónica tenían hijos, por si por un casual Joey y Phoebe (la mejor pareja de la serie sin duda) consumaban lo que era obvio. No lo negueis. Como que en Perdidos estamos más atentos a los numeritos que a si Sawyer pilla cacho con la Kate. Ya. Que no cuela, chicos. Que bien que nos reíamos en su momento con los Topacios, Cristales, Bettylafeas y los Joseandresesdelavirtud varios que veían nuestros padres, pero peores somos nosotros, discutiendo sobre si Peter Parker debería divorciarse de Mary Jane y liarse con la Gata Negra otra vez o más preocupados por el futuro de Sue y Reed Richards que por como acabe la Civil war en sí. Por no hablar del shojo japonés y demás líos de faldas. Seguro que si ahora publicaran otra vez Esther, todos los machos de pelo en pecho correríamos a comprarlo a escondidas.

Por suerte hay una serie, aparte de la horrorosa O.C, que atiende a nuestro llamamiento voyeur y cotillil. Una serie que, desde el primer momento, no oculta su condición de telenovela vespertina pero que nos permite comentarla como, si en vez de unos cuernos, estuviésemos hablando de El discreto encanto de la burguesía. Esta mezcla de serie cool intelectual y de Aquí hay tomate chabacano se llama Mujeres desesperadas, y ya van por la cuarta temporada en los United States.

La primera vez que vi Mujeres desesperadas lo primero que pensé fue: A esto le hace falta un absurdo libro de recetas.

Encontrar a un fan de Mujeres desesperadas es excesivamente complicado, porque prácticamente nadie admite verla. Da como vergüenza admitir que eres fanático de las andanzas de cinco maduras, sus problemas en el amor y sus misterios de barrio (y sin embargo cada vez da menos vergüenza decir que se es fan de Escenas de matrimonio. Aquí falla algo). Cuando por fin alguien deja caer que alguna vez la ha visto (signo inequívoco de que es fanático y tiene todas las temporadas en DVD), si hay otro fan cerca la conversación se vuelve ininteligible: “Como cuando Susan…”-“Ya te digo, es casi peor que lo de Bree”-“¿Qué de Bree?”-“Lo de la hija”-“Que hija de puta, pero y el hijo con lo del cura?”-“Yo no le habría perdonado”. Durante horas y horas. Faltan las pastitas y el té para convertirse en perfectas damas inglesas parloteando de los problemas conyugales de los McAllister.

Y es que, demonios, aunque nunca te apetece arrancar a ver las temporadas completas (culpa del síndrome conocido como contodaslasseriesqueauntengoporveritis), en cuanto empiezas es un no parar. Divorcios, casamientos, noviazgos, polvos de una noche, asesinatos, testigos, muertes, maltratos, pederastas, cáncer, coma, engaños, cuentas bancarias ocultas, cuernos, relación a tres bandas, hijos ilegítimos, citas a ciegas, secuestros, suicidios, Eva Longoria en sujetador. Todo ésto sólo en un episodio. Dios mío, desde Melrose place y la bomba en la piscina no se habían vivido momentos más tremendos en televisión (el cuerpo de la piscina forma parte ya del imaginario colectivo televisivo actual).

¡Qué bien plasmaron la serie en el videojuego! ¿Quien necesita PS3?

Habrá quien no sepa de qué demonios estoy hablando durante ya cuatro párrafos. Para los descentrados, resumiendo: Un buen día por la mañana, Mary Alice Young, una madre de familia feliz de un vecindario prefabricado y feliz, se suicida. Sus amigas, Bree, Lynette, Susan y Gabrielle, intentan resolver su asesinato mientras se suceden sus líos amorosos y sociales. Que dicho así suena sosete, no nací para hacer sinopsis, pero la cara de “pero qué cabrones” que se te queda después de la mitad de los episodios no tiene nombre. Es que es difícil explicarle a alguien que dude si ver la serie o no la evolución de los personajes. Por ejemplo, coges a Bree Van de Kamp. ¿Cómo le explicas lo que ha sido este personaje sin que se asuste?

A ver, colega. Bree, que era Kimberly en Melrose place hace quince años, estaba casada con Rex Van De Camp y tenían dos hijos perfectos. Y en tres temporadas, a ver. Preparado para la montaña rusa, tío. Se descubrió que Rex le engañaba con una prostituta porque le iba el sadomaso, por lo que ella decide tambien probar. Mientras tanto se descubre que su hijo es gay, algo que ella nunca aceptará, por lo que su hijo se decide a hacerle la vida imposible. Rex es asesinado por el farmaceutico, con el que Bree empieza a salir poco después, después de dejar que Rex muera. Cuando descubre el marrón, consigue que el farmaceútico se suicide y le deja morir. Su hijo la hace gorda y Bree le echa de casa, a vivir al monte. [SPOILERS T3]Después conoce a Orson, un tipo cuya primera aparición en la serie es atropellando al novio de Susan y dejándole en coma, y se casa con él en cuanto consigue que su odiosa madre y su ex mujer mueran mucho. El hijo vuelve a casa tras practicar la prostitución y la hija se queda preñada de su profesor de química, por lo que la obligan a parir en una clínica perdida de la mano de dios. Ahora, Bree se dedica a fingir un embarazo con un par de cojines porque, pese a haber dejado morir a sus últimos dos novios y haber abandonado a su hijo a la prostitución homosexual, la chica sigue teniendo sus valores. [/YA]

Hala, toma. Explícale ésto a un novato. Vamos, si no se ha desmayado de la impresión, no se embarca en la serie ni jarto grifa. Y es que Mujeres desesperadas es el culebrón definitivo. Cada vecino nuevo que viene trae algo sucio. Esto es, no puede llegar gente normal y feliz al vecindario, no: Uno es un pederasta, otro tiene un oscuro secreto, otro guarda a su hijo encadenado en el sótano porque violó a una muchacha, otro escucha discos de Pedro Ruiz por las noches. Total, que no nos duran ni veinte episodios. Ni falta. De hecho, todos ellos se nos hacen cargantes. No queremos nuevos misterios. Queremos líos, besos fugaces, bodas sorpresa. Que se dejen de muertos y leches, que es como con Strangers in paradise: En cuanto empezaron a hablar de muertos y no de amores, la cosa empezó a joderse.

Mujeres bisexuales desesperadas

Escribir un guión de Mujeres desesperadas es tan fácil como escribir una novela actual de Stephen King. Lo podría hacer hasta un mono medio manco con una plantilla. Todo empieza con un monólogo de la Mary Alice (algún día entenderé el odio que la tengo) contándote cualquier chorrada. “La vida en un vecindario modélico no es tan bella como la pintan. Que se lo pregunten si no a Mary Ounwright, mi vecina”. Y aquí cuenta una anécdota absurda que rara vez tiene que ver algo con el episodio. Es muy importante éste monólogo porque al final vuelve a decir sus chorradas y es clave empezar con la primera frase del episodio tras un “Sí”: “Sí, la vida en un vecindario modélico no es tan bella como la pintan”; “Sí, la perfección es algo difícil de conseguir”; “Sí, todos nos tiraríamos a Gaby, nos casaríamos con Lynette y mataríamos a las otras dos”. En todo caso, que parezca que hemos hecho una reflexión a lo largo del episodio.

Después del monólogo, metes una anecdotilla y después a saco con las sorpresas: Metes una metedura de pata de Susan (ejemplo: Descubre un condón en el bolso de su hija Julie), seguido de Bree haciendo comida (un pastel para los nuevos vecinos, de los que descubrimos en el episodio anterior que trafican con droga). Un poco de Lynette y sus niños (por dar el toque gracioso y entrañable al episodio, uno de los hijos de Lynette se ha tragado un botón y no sabe como expulsarlo) y a Gabrielle poniendo los cuernos por doquier (yo que sé, se tira al fontanero). Y por medias, la hsitoria realmente interesante: Carlos Solis descubre que Edie Britt le está robando dinero. Por ejemplo. Al final resuelves sólo la mitad de las tramas petardas (la hija le dice que el condón se lo dieron en clase y el botón sale sólo, pero ahora su hijo tendrá un trauma irreversible con los botones), y la otra mitad se quedan en el aire (Bree roba una planta de marihuana y Gabrielle no sabe qué hacer con su vida), y la otra la dejas como el gran misterio de la temporada. ¿A que no es tan difícil? ¡Pues venga, venga! ¡Todos a escribir Mujeres desesperadas! ¡Con un poco de suerte, el Emmy será vuestro! (uy, sí, que suerte).

Y por supuesto, en los últimos episodios dejar un cliffhanger cada vez más gordo. Las chicas quedaron eclipsadas en la primera temporada por el que nos dejó Lost (esa escotilla…), pero se esfuerzan por superarlo. Si en la primera temporada hubo un asesinato, ahora hay un suicidio (ahí, todo original y poco repetitivo) que nos haga preguntarnos durante décimas de segundo “Oh, ¿cómo continuará ésto?”…antes de darnos cuenta de que todavía no han comenzado una temporada de manera no tramposa (el asesinato fueron dos tiros al aire, el suicidio…ya lo veréis). Y la audiencia responde. Tenemos misterios y juego del Cluedo para rato.

Tanto, que no tardaron en llegar las infames vesiones latinoamericanas. Amas de casa desesperadas en Colombia y Argentina, Donas de casa desesperadas en Brasil (¿veis como no fue tan difícil entender Ratatoing?) y una peli llamada Desperadas en Filipinas. Sobre si las series éstas son tan talentosas como la principal, como decirlo. Una vez intenté ver quince minutos de la versión argentina y estuve a punto de morir soltando espumarrajos por la boca. También existen versiones porno (Sexy desperate housewives) y porno gay (Desperate husbands), de las que por supuesto no he visto ni un frame (aunque lo de la porno gay era de esperar), que uno es casto, puro y ésto lo lee mi madre. ¡Hola, mamá!

Ya no es sólo que no haya tetas, es que…¡Randy, dimisión!

En fin, Mujeres desesperadas sacia la sed de todos los cotillas que no vemos programas del corazón porque nos creemos más guays que la mayoría de la gente, y qué demonios, nos ha dado personajes tan geniales como Lynette y Tom Scavo (lástima el destrozo de Lynette a finales de la tercera temporada: ¿A quién demonios se le ocurrió que era una buena idea? ¿Puedo asesinarle?), Carlos Solís (simplemente: El puto amo) y Julie, la hija de Susan, que tiene un morbo parecido al de la chica del piano mona de gafas de High school musical (pero no tanto. Lo siento, Andrea Bowen), pero al ser menor de edad no podemos decir guarradas. Lástima.

En resumen, ved todos Mujeres desesperadas aunque sólo sea para poder hablar con los cuatro fans que aun quedamos desperdigados por el mundo. Os lo agradeceremos con besos en la boca y fellatios variadas, pero no tantos como si ahora os poneis a ver Pushing daisies, la mejor serie que ha salido esta temporada en EEUU. Ya sé que no viene a cuento de nada, pero me apetece decir lo jodidamente fascinado que estoy por ésta maravilla, por éste cuento de hadas episódico, por éste relato burtoniano camuflado de entrega semanal. Pushing daisies es una obra maestra que no debeis perderos so pena de doble pregunta anti-spam. Toma ya.

Ya tardais. Doble pregunta anti-spam. Pensároslo bien.

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18 comentarios to “Mujeres desesperadas o el cotilleo cool”

  1. Lyle Says:

    Muy grande, satisfecho me hallo pese a no haber tetas.

    ¿Para cuando una versión celtibérica con baretos, jamones y fabadas?

  2. Ouendan Says:

    arg, me levanto y lo primero que veo es un articulo de mujeres desesperadas… me pinta un dia horrible, me vuelvo a la cama… mierda, encima he visto el poster de la porno gay y ya no puedo dormir!!
    Randy, te odio!

    PD: Uhm… pues habra que ver Pushing Daysies, que ya me pintaba bien, pero el doble antispam acojona (pon sumas hexadecimales!! ¿Cuanto suman 09 y 4F?)

  3. Shura Says:

    ¡3 penes, 3! ¡Randy, esto mañana lo arreglas o ya no te voy a volver a leer, bla bla bla, porque eres una mala persona, bla bla bla bla…! (léase esto con tono de indignación e inseguridad heterosexual).
    Ahora sin coñas, mañana tetash a tutiplén (alguna de la Longoria si se admiten peticiones) que parezca esto el blog de Nacho Vidal.

  4. Ikrus Says:

    Dios, que asco le tengo a esta serie…
    Ah, y a la de Sexo en Nueva York… ¬¬
    Las dos cojean del mismo sitio… Todas son mujeres, las venden como “modernas” y son unas ligeras de cascos… ._.

  5. yomismo Says:

    Y lo mejor esta por venir, hay que añadir a este estupendo jardin que es Mujeres desesperadas, dos adquisiciones de lujo: una pareja Gay interpretada por Robi Williams (El ex-introduzca grupo semi gay) y David Beckam (ese que decian que se fue a las americas a jugar al futbol y no a hacer peliculas)

    Y otra cosa tio en lugar de poner el poster de la peli de hombre te podias haber buscado el de la version porno hetero, que bajo estas callendo, primero te saltas un viernes por jugar al paper mario, y ahora en lugar de tetash nos plantas un grupo de ciruelos…

  6. Yogur Says:

    Pues mira, yo soy cotilla y no tengo reparos en reconocerlo (Ni que fuera la peste…). Veo Mujeres (Amas de Casa) Desesperadas y, como a tí, tambien me ha encantado Pushing Daisies (Pisando Margaritas?), pero no tomo té. Igual he de planteármelo que lo de la charlita despellejando al vecino y con la taza en la mano tiene buena pinta XD

    Hala, hasta más ver ;p

  7. yomismo Says:

    ahora que no nos oye nadie (mama de Randy no siga leyendo) aqui teneis un pequeño video con escenas en las que las protagonistas de Mujeres desesperadas han salido enseñando la merienda. Que lo disfruteis:

    http://www.metacafe.com/watch/92252/sexy_desperate_housewives/

  8. Ouendan Says:

    Retiro lo dicho antes Randy! Gracias por recomendarme Pushing Daisies! Magnifica serie!!
    Ole Ole y Ole, ya casi te he perdonado lo de los 3 colgajos de arriba xD

  9. fran Says:

    la hija de bree no se queda embarazada de su profesor sino del sobrino de edie

  10. Pseudo Says:

    “Que se dejen de muertos y leches, que es como con Strangers in paradise: En cuanto empezaron a hablar de muertos y no de amores, la cosa empezó a joderse.”

    En Strangers eso ocurre en el cuarto episodio o así… :( Yo no queria mafias, solo a mis lesbianitas-a-jornada-parcial.

    En fin, voy a terminar de verme la T3 de Mujeres, que hay mucho que ver.

    Y sí, Pushing Daisies mola. Pero solo he visto un episodio, y espero que mantengan el nivel de cuento y de artisteo que tiene el piloto, porque si la cosa pasa a ser un simple Crime-of-the-week con poderes, no me va a molar tanto.

  11. Laura Says:

    Pues mira, sinceramente, nunca he visto “Mujeres desesperadas”. Me tira para atrás TODO el elenco que he visto que participa. ¡Vade retro!

    Pero estoy muy de acuerdo con el comienzo de tu artículo, esos son los motivos que hacen que te enganches a una serie.

    PD: Podían habernos regalado un mísero beso entre Joey y Phoebe :P

  12. Kutxi Says:

    Pues que quieres que te diga, con la cantidad de excrementos televisivos que hay hoy en dia…Mujeres Desesperadas puede verse, a pesar de las montañas rusas personales que has dicho. Que te parece La Familia Mata? Si es que lo unico decente hoy en dia es el programa de Pablo Motos…

  13. Starsky Says:

    ^Primera temporada, “The One With Two Parts (Part Two)”. De nada.

    Oh, y grandioso artículo.

  14. Quettaheru Says:

    Solo un comentario, Randy: han reeditado Esther. ¿A qué esperas? Yo ya tengo mis ejemplares… :p

  15. Hipon - ese hombre con un corazon de oro Says:

    Te puedes creer tio que yo nunca e visto esa serie……. ke si hombre ke si ke pasa, yo veo documentales de las dos…. jajaja. La ke nunca vere en mi vida es esa de los matrimonios por cuestiones morales y religiosas, bueno y tambien porke es una puta mierda :-)

  16. Merylspider Says:

    Como que nos avergonzamos de reconocerlo???
    Yo no solo veo Mujeres Desesperadas, ademas me gusta, me rio, y me enamoro de longoria en cada capitulo. Para demostrar q de verdad soy fan y no solo finjo, te corrijo, la primera vez que aparece orson no es atropellando a mike, sino cuando a Susan la queman la casa y va a ayudarla xq es amigo suyo (bueno su dentista, xo esq a Susan al parecer todo el mundo la adora) y despues ve a Bree en el manicomio donde se interna. Ala, a ver si comprobamos mejor los datos ehhhhhh

    PD: Por cierto, Laura que ha comentado antes, si hay un beso entre Joey y Phoebe, en el episodio “the one when all turn thirty” que no me acuerdo de que temporada es.

  17. Rober "Cartoonnetwork" Says:

    Pues lo siento. Yo soy hasta cierto punto cotilla pero no tanto. La primera temporada de esta serie me gustó pero conforme la montaña rusa de la que habla fue dando más y más loopings hasta que me dejaron todos los personajes desquiciados por cincuenta traumas, especialmente Bree, de los que ya sabes que no saldrán sino que se complicarán más, perdí casi por completo el interés pasando de ver todos los capítulos a mirar uno muy de vez en cuando para confirmar que en efecto la cosa sigue más o menos igual. Para mi el mérito de la serie no está en su carácter culebrónico, ahí es donde jodieron lo que podía haber sido una decente serie de intriga+humor+ligero culebrón…pero ligero.

  18. Bleyer Says:

    Hay otra peli porno gay llamada Desperate Househusbands, de la mismísima Private, que es mucho mejor que la que has puesto. Sobretodo porque sale Julian Vincenzo. No sé si le interesará a mucha gente, pero ahí queda.

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