Grandes comics de la historia: Superboy conoce a Beppo el supermono

Corría 1967 y en DC no sabían muy bien cómo seguir explotando la franquicia Superman. Por un lado teníamos al propio Supes con sus superproblemas. Por otro, a Supergirl, otra descendiente de Kripton. Y a Superboy, que no era sino Superman en una serie de cómics que rompían toda continuidad posible. Además, Krypto, el superperro, Comet, el supercaballo y Beppo, el supermono (todos ellos miembros de las Supermascotas, y me encantaría que ese nombre hubiese sido idea mía) hacían de las suyas en los cómics de la época. Lois Lane, la intrépida reportera novia del Supes, y Jimmy Olsen, el tipo que más veces se ha casado con un gorila en la historia del cómic, conformaban las otras dos cabeceras (que, por cierto, crearon tantas tierras infinitas que leer el compendio que sacó Planeta hace poco se hace insufrible e incomprensible para un Marvelita como yo).

Y, ante tal avalancha de cómics mensuales, los tipos que daban ideas se empezaron a quedar sin susodichas, hasta que al fin uno de ellos pensó sabiamente: Si a todo el mundo le gustan los gorilas (ya han sido mentados un par de veces en este artículo, y mira lo que llevamos de él) y a todo el mundo le gustan los crossovers…¿¿por qué no cogemos a Beppo el supermono y…??

 

“Solía ser Superboy, pero me convertiste en Supergorila!”

Toma ya. La verdad es que los de DC llevaban ya años con lo de los gorilas: Que si Jimmy Olsen se casa con uno, que si Superman pelea contra una legión de gorilas, que si Jimmy Olsen se casa con otro, que si Lois Lane se lía con uno, que si Jimmy Olsen tiene que consumar la noche de bodas con hilarantes resultados…La cosa parecía no tener fin. De hecho, hasta 1978 se siguieron sacando cómics con gorilas casi cada mes.

En fin. Vamos a lo que vamos: Todo empieza cuando Superboy está tomando una hamburguesa con su novia Lana Lang (junto a Cissy Ironwood, la novia más olvidada de la historia. ¿Alguien sabe de quien estoy hablando, por cierto?). Uno de los clientes del lugar donde se encuentran haya una perla en una ostra que -¡oh casualidad!- está hecha de kriptonita roja, de ésa que cambia a Superboy de manera impredecible. Si fuera kriptonita verde, ya podríamos estar hablando del mal de la comida basura, pero en el mundo de Superman es el único lugar donde el verde es más nocivo que el rojo. Así que Clark sale a la calle sólo para darse cuenta de que la kriptonita ha conseguido transformarle en el animal que estaba mirando… tanto física como psíquicamente.

“Yum! Yum!”

Me encanta ésta página. Ya desde la primera viñeta y su aclaración: “En el mundo de Superboy hay muchos tocadores de órgano que tocan música en las calles mientras sus monos-mascota coleccionan monedas de los transeuntes” hasta la pose de Superape en la cuarta viñeta, bailando no se sabe muy bien qué, pasando por lo bien que le queda la ropa al muchacho al empequeñecer y la grandiosa viñeta fálica en la que se come el plátano. En la época eran muy listos. Ya, el plátano, ya. Como que no sabemos lo que hay que hacer para conseguir un trabajo tan genial como el de Superape. Yum! Yum!

A todo ésto, claro, Lana Lang, despechada por el capullo de Clark, sale a la calle para encontrarse a un mono vestido de Superboy. Y la sospecha comienza a acrecentarse (Obviamente, cuando ves a un mono vestido como Superboy sospechas inmediatamente de tu novio) cuando Superape se pone a volar y a usar su supervelocidad y su superfuerza (claro, por qué no). Entonces Lana llega a la conclusión de que Clark es Superboy porque se marchó corriendo, sabiendo que se convertiría en mono. ¡¡Oh dios mío!! ¡¡El secreto de Clark está a punto de revelarse!! La chica le toma como mascota (tampoco es novedad que una chica tenga como mascota a su novio, pero vaya, no suele ser tan literal), esperando que se transforme en Superboy para decirle “¡Ja! ¡Lo supe desde el principio! ¡Te toca lavar los platos o contaré tu secreto!”. Malvada y manipuladora la chica. Todas son iguales. El caso es que pasea con su novio-mascota de la mano por la calle cuando de pronto…

“¡La kriptonita roja debe tener un efecto secundario!”. Muy astuta.

Lana Lang está mucho más buena que Lois Lane. Vale, tras éste apunte, Superape se transforma en un gorila gigantesco porque sí, de una manera, er, supongo que inesperada, y decide ponerse a jugar con las casas como si fueran cajas, porque todos sabemos que los gorilas gigantes juegan con cajas. No hay mejor manera de tenerlos distraídos. Por cierto, la ropa no se le rompe ni de coña. Bruce Banner se ahorraría muchos disgustos (y facturas) si tuviera la fórmula de la ropita. A todo ésto, el bueno de Clark se pone a jugar, como dice.

Superboy arranca una caja sin malicia que, oh dioses, es ¡¡la escuela de verano!! Tambien es mala suerte, oye, en vez de coger un almacén abandonado o unos pisos cualquiera, está a punto de cargarse a unos adolescentes en plena ebullición de hormonas. Por suerte, Lana sabe lo que se hace (es una chica lista, mucho más que Lois, que…er, ya me callo) y coge una casa de muñecas que encuentra por ahí (quién no se encuentra un par al día), haciendo que el gorila gigante la imite. Crisis solucionada. Todos se abrazan. Los de la UAT felicitan a Jack Bauer, que seguro que ha sido el que les ha salvado el culo a todos para variar. Ah, por cierto. Mientras tanto, en la selva…

“¡Esto os enseñará a no robar fruta!”

Varias cosas. ¿por qué demonios Beppo tiene una capa? ¿de dónde la ha sacado? ¿Quién se la ha cosido? ¿Por qué los gorilas son morados? ¿Es que hasta coloreado éste cómic tiene que parecer de serie Z? Por cierto, esa visión telescópica es tremenda, se me ocurren varios usos para ella sumada a la visión de rayos-X (jur jur). En fin. Total, que Beppo, nada más llegar a Smallville se topa con el tío de la kriptonita roja (también es mala suerte) y nota que algo cambia en su cuerpo. No, no es la llegada de la adolescencia monesca, aunque, viendo la viñeta que explica quien es, cualquiera lo diría.

Y la kriptonita roja, sí amigos, le transforma en Superboy porque estaba pensando en Superboy. Todo un misterio la kriptonita roja. Supongo que a mí me transformaría en Natalie Portman o en Elenita. Lo prefiero mil veces antes que ser Superboy, para qué negarlo. Mucho superpoder y muchas gaitas, pero no hay tetas si no te dibuja Rob Liefeld. Queda la solución bizarra. Beppo convertido en Superboy habla mediante ventriloquismo (!) por la boca de Superboy convertido en Supergorila, haciendo que parezca que la culpa ha sido de Clark Kent. Ajá. Vale, lo que tú digas. Luego se lo lleva lejos, y, por alguna razón, Superboy deja de ser un mono y se transforma en un humano de nuevo. Y, para que Lana no sospeche nada, viene muy bien la segunda transformación de la kriptonita roja.

“¡Superboy no puede ser Clark!”

Bueno, en dos páginas se ha resuelto todo para bien, Lana no cree que Superboy sea Clark, Clark ha probado lo que es ser un mono (pero así, sin darle demasiada importancia) y se ha comido un plátano, Beppo ha probado lo que es ser un humano y no le gusta porque no tienen cola. Er. Alguien habría entrado en un serio conflicto de haberse pegado una ducha, y no miro a ningún Supermono. Por cierto, fijaros. La ropa de Clark sí que se rompe. Astutos los creadores de Superboy, muy astutos.

Ya habeis visto, un cómic repleto de dobles sentidos, de inteligentes metáforas sobre la condición del ser humano, sobre vida, muerte y monos gigantescos. Y es que, ¿qué somos los humanos sino gorilas de cuatro metros que se comen a niños de la escuela de verano? Pensad mucho en ésta reflexión. La semana que viene, Sporty. Porque lo habeis pedido, coño. Por pesaos. Él tambien tuvo sus encontronazos con monos, como las grandes estrellas. Como Superboy.

 

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9 comentarios to “Grandes comics de la historia: Superboy conoce a Beppo el supermono”

  1. Shura Says:

    ¿De verdad la gente compraba esto en 1967? Me imagino al típico chaval estadounidense guardando parte de su paga para comprar sus comics y de repente la DC le roba 12 centavos, pobre chico…

  2. freddyvoorhees Says:

    ¿Ahora hay kriptonita hasta para mutar simios? SI ya raro que no la encontremos en los todo a 100 con un cartelito de “Domine el mundo sin que superman le moleste.” y en letra muy pequeñita “resultados no garantizados”…

  3. Destructobot Says:

    ¿La portada es así para que veas lo que te espera? (Un buen rato de caspa que se hace pasar por acción, quiero decir)

    La escuela de verano… bah, seguro que eran todos canis. No hubiera sido una gran pérdida.

    PD: ¿Soy el único que cuando ve a Sporty se acuerda de cierto erizo azul? Y que conste que me encantaba, aunque no se si me gustaría a día de hoy… como dijo Manel Fontdevilla “Los recuerdos entrañables de la infancia no habría que tocarlos”

  4. Destructobot Says:

    Ops. Quise decir Fontdevila.

  5. Imper Says:

    Jajaja, dios, porque beppo cuando aparece no tiene el símbolo de superman i cuando se destransforma lo lleva??
    Muy cutre XD.

  6. Lyle Says:

    Y encima no salen tetas.

  7. elisabeth Says:

    joer vaya tela,parece mas una historieta de superlopez o mortadelo y filemon,contra las bolas magicas(hay una historieta llamada el balon catastrofico,que en vez de monos se comvierten en burros),que no de superman.

    a mi sporty me gusta mucho,su amor por renata,su rivalidad con el señor Mafrune,el “personaje” mas pluriepleado de la historia de lso tebeos,lo mismo es el padre de renata,como el jefe de policia,bombero,entrenador,austronauta o actor porno( y curiosamente,sin ninguna realacion entre ellos) o mamerto,un tio con menso carisma,que los gayumbos de don pinpon.
    a mi todo esto me hace descojonarme.

    pero yo es que soy muy rara,jajajajajjaja

  8. randy Says:

    Shura: Me dijo el señor Monteys una vez esto de la edad DC de los monos y no me lo creí hasta que investigué un poco (al respecto te recomiendo El blog de Jotacé,abajo,en Enlaces),pero es tremenda la cantidad de comics con monos que se sacaron en la época.Tanto que los chavales pedían más y más.¿Por qué crees que el compa de Dinosaurio diabólico era quien era,eh?

    Freddy: Y no has leído el cómic de Lois lane en la que se transforma en Superyegua y se ve obligada a casarse con Supercaballo.O en el que,mediante la Kriptonita roja,Krypto se vuelve una perra muy mona.Escalofríos.

    Destructobot: Al menos te deja claro lo que hay,no como los cómics de ahora,que te prometen muertes y cosas definitivas y al final aparece Doc Ock dando una tollina a Spidey.PD: Juégate si puedes el Sonic Rush Adventure,te gustará como antes.Ah,y dentro de tres lunes sorpresica del erizo por aquí.Tú tranqui,no creo que Manel se dedique a leer los comentarios de un artículo sobre Superboy convertido en un mono gigante (er,y si es así,hola ^^U)

    Imper: Dios mío,no me había dado cuenta.¡¡Es genial!! ¡Generación espontanea de “eses”!

    Lyle: Ya te digo.

    elisabeth: Qué grande es El balón catastrófico,al igual que Sporty.Pero como han dicho por arriba,los mitos no se deben tocar.Ya verás el lunes que viene como desearías no haber visto nada más de Sporty XD Mafrune salía también en Doctor Pacostein,Pafman y los Xunguis,debe ser una coña privada de Cera y Ramis.Mamerto era,curiosamente,mi personaje favorito de la época,sobre todo por su falta de carisma que a nadie le importaba por tener el nombre más grande de la historia.Mamerto.

  9. Mauricio Says:

    Ja ja ja… muy bueno el resumen de la historieta. Y lo de la kriptonita roja, pues vamos a mí sí me transformaría en Superboy. De cualquier manera, ya tengo el traje de Superboy (el de 1994), con la chaqueta de rockero.

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