Freddy versus Jason versus Ash: ¡¡Ch ch ch ah ah ah!! (1)
Mayo 12, 2008 by randy¡¡Hermanos!! ¡¡Haced todos el círculo de la muerte porque el final de los tiempos está llegando!! ¡¡Las señales se hacen cada vez más obvias!! ¡¡Video Brinquedo haciendo el remake de Bee movie (Abelhinhas, tienen que amar el título) y la secuela de Gladiformers!! ¡¡La película de Dragon Ball!! ¡¡Randy comenzando un artículo otra vez entre admiraciones a pesar de la advertencia salonera de DR de que empezaba a ser exagerado!! Y ahora, la prueba definitiva de que el Averno camina entre nosotros. En 2003, tras el éxito de Freddy versus Jason (que, dicho de paso, disfruté como un crío viendo Pocoyó o como yo mismo viendo Pocoyó, vaya), llegaron los consabidos rumores de secuela. Todos sabemos que cuando una película tiene cierta recaudación en taquilla, la segunda parte se hace más clara en el horizonte. De hecho les invito a coger Superpops de 1999 y enterarse de todas las novedades sobre Titanic 2, incluyendo el fabuloso argumento “¡¡Jack nunca murió y tiene un segundo romance con Rose!!”. Y es que si lo de Titanic 2 parecía cosa de un productor con exceso de cafeína en su heroína adulterada, lo de Freddy vs Jason 2 no tuvo nombre: Que si Freddy vs Jason vs Michael Myers (habríamos botado de pasión en los diálogos entre Jason y Michael, ¡más chispeante imposible!), que si Freddy vs Jason vs Chucky (escena imprescindible: Jason pateando al muñeco mientras Freddy suelta una graciosa frase), Freddy vs Jason vs Caracuero… En fin, ya me entendéis. La que finalmente se llevó el gato al agua, para tristeza del gato, fue Freddy vs Jason vs Ash. A ver, el que ha dicho “Ketchum”, expulsado del blog durante cinco minutos. Ash el de Posesión infernal, obviamente. Sam Raimi pronto se vio interesado (o eso dijeron las webs de fans, yo creo que se descojonó cuando le dieron la idea y alguien lo tomó como un “Sí, claro, voy a dejar de hacer la saga millonaria de turno por volver a mis inicios. ¿Quién quiere el dinero?”), se hizo un guión y, de pronto, todo se paró. Y nadie más volvió a hablar del tema. Unos dicen que fue porque la producción estaba maldita. Otros, porque alguien mató al productor en sueños. Otros, que el guión era una bazofia insufrible. Sea como sea, el caso es que hemos tenido que esperar hasta noviembre de 2007, cuando Wildstorm (editorial que lleva los derechos de, oh sorpresa, las series de Freddy, Jason y Ash, de una de las cuales ya hablamos en su momento) decidió sacar a la venta la versión en cómic de la película que nunca se hará: Freddy vs Jason vs Ash, dibujado por Jason Craig y guionizado por James Kuhoric. Ambos tienen en este cómic su trabajo más importante, por triste que suene. Y el resultado es, digamos… especial. Sí, eso. Especial. Y conste que no es por su dibujo, eh, que a nadie le desagrada un Freddy sacado de las mejores pesadillas de Humberto Ramos.
Euh, bueno, vale. Quizá a mí un poco. Antes que nada, hay que dar las gracias a Novena dimensión por traducir y maquetar el cómic, trabajo del cual me voy a apropiar vilmente. No, en serio, gracias por el curro. La cosa empieza con el recuerdo de siempre: Que si esto es Crystal Lake y aquí murió gente, Freddy y Jason pelearon hace cinco años y son muy malos, etcétera. Ya sabéis, el típico momento inicial de toda película de terror. Dicen que una vez intentaron empezar una peli de Viernes 13 sin el recordatorio de que en Crystal Lake Jason mataba gente, pero el público se perdía en la complicada trama y el film se quemó para siempre.
En fin, si recordáis el final de Freddy versus Jason, en ella una pareja se salvaba del asesinato (y Freddy moría, pero vamos a hacer como que eso nunca pasó para no quitarle coherencia al cómic. Je). Y, como toda pareja que ha visto morir a todos sus amigos y ha estado a punto de ser decapitada por dos asesinos sanguinarios, deciden volver al lugar del crimen, a Crystal Lake. Sí, amigos. Y todo porque ella cree que Freddy y Jason han vuelto y porque él es un calzonazos. Como debe ser en toda historia de terror donde los protas quieren salvarse de la matanza, se separan en mitad de un bosque para buscar pistas sobre la vuelta de alguno de los asesinos (¡Bravo! ¡Separarse en un lugar donde ya ha habido una matanza y donde habéis visto sangre de nuevo! Si es que se merecen lo que les pase, rediós). La cosa termina como tiene que terminar, y el novio idiota queda colgado a lo carnicero en menos de lo que tarda alguien con cabeza en cerrar este cómic. Y claro, ella llora por haberle llevado al sitio donde pasaron el peor día de su vida.











